El presidente Juan Manuel Santos, durante la alocución presidencial realizada tras la muerte del Nobel, decretó que la bandera se izará a media asta por el fallecimiento del Premio Nobel colombiano, además de tres días de duelo nacional.


Juan Manuel Santos en su alocución presidencial emitida desde la ciudad de Cartagena expresó:

«En homenaje a la memoria de Gabriel García Márquez he decretado el duelo nacional por tres días, el compatriota más querido y más admirado de todos los tiempos…

¡Colombia entera debe tanto a García Márquez! Él dio voz a nuestro silencio y a las leyendas de nuestros abuelos», dijo Santos sobre el Nobel, de quien también destacó que siempre «apoyó la causa de la justicia y de la educación» y fue un trabajador «por la paz» del país.

Gabriel García Márquez trabajó con las palabras y las ideas. Les dio vuelo y las hizo subir a las cumbres de la imaginación, y nos hizo creer -he ahí su carácter excepcional- que eso que soñaba era posible, que los hechos inverosímiles que sucedían en Macondo realmente existían.

¡Colombia entera debe tanto a García Márquez! Él dio voz a nuestros silencios y a las leyendas de nuestros abuelos. Él apoyó siempre las causas de la justicia y de la educación.

Él nos enamoró de las palabras y pulió con primor de relojero no sólo sus cuentos, crónicas y novelas, sino incluso la misma Constitución», agregó al recordar también que el escritor contribuyó con su pluma brillante y sus ideas, a la Carta Magna de 1991 que rige al país.

Desde el Olimpo de los genios», García Márquez debe saber que 47 millones de colombianos lo queremos mucho, ¡muchísimo!, y que el mundo entero, sin excepción, lo despide con honores.

El mandatario nacional se refirió al escritor como «maestro» y le agradeció mil veces su legado representado en «su obra, su palabra y su ejemplo». Gracias por recordarnos que Colombia y América Latina no estamos ni estaremos condenados a otros 100 años de soledad, y que podemos ganarnos una segunda oportunidad sobre la tierra», agregó el mandatario citando el sino de los Buendía en Cien años de soledad.

«¡Gloria eterna a quien más gloria nos ha dado!», concluyó el jefe de Estado colombiano.