A pesar del toque de queda nocturno, la Policía encontró varias fiestas clandestinas que se realizaban sin el cumplimiento de los protocolos de bioseguridad.

Sólo en las localidades de Suba y Engativá, las autoridades detectaron y desmantelaron cinco fiestas clandestinas entre viernes y sábado.

En uno de los casos, las autoridades encontraron a 20 personas en una fiesta familiar. «Dentro de los asistentes estaban varios menores de edad. No habría medidas de bioseguridad», aseguró la Alcaldía de Bogotá.

En el barrio Boyacá Real las autoridades descubrieron a 15 personas consumiendo licor y violando todas las normas establecidas, pero el hecho que llamó la atención y que definitivamente demuestra que las personas desafían el coronavirus, fue la concentración de 40 personas que departían en una gallera, en la localidad de Suba, en la noche del pasado viernes.

El secretario de seguridad de Bogotá, Hugo Acero, dijo que “algunas personas insisten en reunirse en fiestas clandestinas a pesar de las medidas tomadas para controlar la propagación de la pandemia por COVID-19”.

En total fueron cinco las fiestas clandestinas intervenidas el fin de semana y en otras las autoridades, usando el altavoz de las patrullas, motivaron a los participantes a desistir de las mismas.