Una fiesta a favor de la vida juvenil en Soacha

Una oda a la vida, un canto por la paz y un baile en contra de la estigmatización, son los tres elementos que resumen el Carnaval Juvenil por Suacha, un evento que el pasado fin de semana marcó el inicio del trabajo de decenas de jóvenes soachunos, de cara a erradicar el estigma que pesa sobre esta población, mostrando cómo es verdaderamente la juventud del municipio.


Varios colectivos y organizaciones juveniles, que hasta ahora trabajaban de forma individual y aislada, se unieron con ocasión de los hechos ocurridos el pasado 29 de agosto, buscando acabar con el estigma y la satanización de los que fue objeto de forma generalizada la juventud de Soacha. Todos estos grupos juveniles trabajan unidos desde ahora con el gran objetivo de demostrar la verdadera esencia de los jóvenes del municipio, generar cambios para la ciudad y buscar alternativas de solución para sus problemáticas.

“Agradecemos a todas las personas que participaron, llegaron jóvenes de todo el municipio para demostrar la diversidad que hay en Soacha, y finalmente se logró el objetivo de empezar este camino para cambiar la imagen de los jóvenes en el municipio, porque no sólo con un carnaval y un foro vamos a lograr nuestros propósitos, sino que debemos crear cultura y luchar cada vez más por un mismo fin, rescatando nuestro municipio y el país”, explicó Daniel Rodríguez, miembro del Colectivo Sembrando Cultura, una de las organizaciones que realizó la actividad.

Para Rodríguez, la realización del carnaval permitió demostrar que los jóvenes quieren trabajar y luchar por un mejor municipio, pues antes estaban trabajando individualmente, pero ahora son más de 10 organizaciones luchando por un mismo ideal. Según el joven, la idea es seguir con este tipo de eventos y trabajar unidos para llegar al resto del municipio, acoger más gente, aprender más y seguir en esa lucha cultural que han iniciado.

“Quisimos hacerle ver a la gente que los jóvenes no somos sinónimo de vandalismo, ni de drogas, ni de guerra o violencia, sino que hay algo mucho más allá, que comprendemos las situaciones que se han venido presentando, pero que por eso no se debe estigmatizar toda la vida juvenil, esa era la idea del carnaval. Nos metimos entre los barrios y no pasamos por la Autopista, porque queríamos que nos viera la gente de verdad, que aquellos que estuvieran haciendo el almuerzo escucharan música y ruido, se pararan y salieran a ver que hay algo más, que sus hijos, sus sobrinos y sus vecinos están haciendo algo por el municipio de Soacha”, agregó Carolina Bianya, miembro del Colectivo ‘En Construxión’.

Bianya expresó que se deben articular procesos para que la vida juvenil no siga siendo estigmatizada, y expresó que debe haber unión entre los jóvenes.

“Los jóvenes estamos buscando mostrarnos ante los demás para dar a entender que tenemos propuestas y formas de buscar un desarrollo para nosotros mismos.
Queremos que nos escuchen y que no nos estigmaticen más como el problema, porque los jóvenes no somos problemas, somos cultura y multiculturalidad. Estamos proyectando soluciones para el municipio, y el carnaval fue una muestra de que los jóvenes tenemos otras propuestas desde la danza, el teatro y la música para llegar a construir sociedad. Por eso el carnaval fue una apuesta muy importante para decirle a las personas de afuera que tenemos mucho más para dar”, señaló Claudia Márquez, miembro del Colectivo El Hormiguero ‘Sin señal’ y participante en el carnaval.

Márquez aseguró que los jóvenes están llamados a dar respuestas a las problemáticas que hay hoy en Colombia para empezar a construir a partir de la diferencia. La joven manifestó además que Soacha es uno de los municipios que más ataca a los jóvenes, pues la oferta estatal no basta y esto está ocasionando que ellos equivoquen el camino hacia la delincuencia y el ocio.

Previo al Carnaval Juvenil, el pasado viernes 04 de octubre se realizó el Foro Juvenil: Memoria, territorio y paz, en el cual se hicieron las siguientes propuestas que guían la tarea de los jóvenes para lograr un mejor municipio y verdaderas garantías para el ejercicio de su ciudadanía:

1. Llevar a cabo ejercicios de reconocimiento territorial para apropiarse de la riqueza cultural y ambiental del municipio, con el fin de detener la destrucción de sus recursos naturales.

2. Abrir espacios de diálogo e intercambio en los escenarios naturales del municipio que permitan consolidar el proceso de organización juvenil con un enfoque territorial, fortaleciendo además los lazos de identidad que unen a los habitantes del municipio a su historia y territorio.

3. Campañas de promoción de los derechos ambientales y culturales de la sociedad, a través de acciones que incluyan tomas culturales organizadas por los propios jóvenes, que permitan la expresión de sus habilidades artísticas.

4. Creación de las mesas populares por la paz, previo al encuentro municipal por la paz.