Una funeraria abre censo de fantasmas en Medellín

Doscientos quince fantasmas han sido ya censados por la Funeraria Betancur, en Medellín, que decidió comenzar con esta iniciativa para recuperar el patrimonio histórico a través de la vida de los difuntos, informó un vocero de la compañía.


Fundada en 1912, la Funeraria Betancur cuenta con un amplio catálogo de servicios, entre ellos el del entierro o incineración de mascotas, a raíz de lo cual surgió la idea del «censo fantasmal».

«Por un lado tenemos una funeraria muy antigua y todos hemos escuchado historias de fantasmas durante toda la vida, muchos de los clientes de la funeraria nos han contado sus historias y, por otra parte, vimos que los fantasmas eran muy importantes en cuanto a la recuperación del patrimonio histórico y cultural», explicó el director de la funeraria, William Betancur.

Para ello, esta clásica funeraria medellinense recoge todos los reportes sobre posibles apariciones y luego se desplaza hasta los lugares indicados «para comprobar que existen esas entidades».

«Primero reportan el fantasma por teléfono o correo electrónico, nos cuentan la historia, y si la familia tiene una casa encantada donde se den las manifestaciones nosotros nos desplazamos y tratamos de sacar pruebas mediante grabaciones, fotografía o vídeo», dijo Betancur.

El director de la funeraria destaca la importancia que tienen los fantasmas para explicar el patrimonio de la capital de Antioquía, ya que tratan de averiguar cuál es la relación entre las apariciones y el lugar donde se encuentran.

«Es muy importante ver la relación que hay entre la entidad o en ese edificio, porque por ejemplo en el censo que llevamos hasta el momento hemos descubierto que hay sitios que tienen una calidez muy amplia para las manifestaciones, como parqueaderos o el edificio de la Gobernación», añadió.

El censo de los fantasmas que maneja la Funeraria Betancur se divide en tres grupos: manifestaciones luminosas (bolas de luz, destellos), manifestaciones sonoras (pasos, quejidos, voces) y manifestaciones visuales, que permiten ver al fantasma con claridad y de las cuales ya han sido contabilizadas 23.

Aunque comenzaron trabajando solamente en Medellín, el director insiste en que reciben decenas de llamadas diariamente, no sólo de otras ciudades, sino también de otros países.

Además, la Funeraria Betancur tiene en cuenta también algunos de los deseos más complicados de cumplir para un difunto: que se envíen sus cenizas al espacio o a la luna.

«Ya enviamos unas cenizas para que giraran en la órbita de la Tierra hace ya un par de años, pero aún estamos esperando para mandar al primer colombiano a la luna», ironizó Betancur.

EFE

Siga a Periodismo Público en Google News. Suscríbase a nuestro canal de Whatsapp