Suacha afronta varias necesidades apremiantes que demandan una solución urgente en términos de movilidad, seguridad, planeación urbana y por lo visto en los últimos días capacitación para varios de los funcionarios que laboran en las instituciones locales, funcionarios que de verdad sepan ejercer los cargos asignados. Lo anterior en base a dos casos específicos que han causado polémica últimamente: “mes de la juventud” y festival del sol y la luna, evento “cultural” intermitente en sus ediciones.


Volviendo al tema de las necesidades, es evidente dar pronta solución a las problemáticas que agobian nuestro municipio, únicamente se han tomado medidas momentáneas dando apenas la impresión de ser pañitos de agua tibia. Por lo anterior creo que la actual administración debe reevaluar ciertos aspectos que definieron la ruta de su gobierno a lo largo del 2012, pero dentro de estos aspectos escasamente mencionaré unos pocos, los cuales logro identificar al momento de replantear cosas, aclarando que muchos quedan en el tintero; la cultura local no ha tenido un dirección real por parte de la actual administración, aunque el señor alcalde ya reconoció este error prometiendo reparar las fallas cometidas, dando más participación a los diferentes colectivos y cultores “no alineados” que hacen presencia en el municipio, todo esto desde una perspectiva intercultural, (por lo menos eso le pude entender en las últimas declaraciones dadas por el mandatario) ojala el próximo año estas promesas pasen de un mero acto de contrición, pues la cultura local no debería plantearse únicamente desde los tecnicismos, conociendo de verdad el concepto de cultura, esperemos que el próximo director de verdad se piense desde lineamientos culturales, dejando tanto pragmatismo a la hora de asignar recursos, espacios entre otras cosas, entendiendo que hablar de este tema tan complejo no es hablar de cualquier cosa.

Otro tema sería el rol que la administración le está dando al sector juvenil, pues ha sido un tanto invisible la participación del joven en la toma de decisiones al momento de construir la política local de juventud, y no solo de juventud sino del construir política. Hay que incentivar al joven en el desarrollo de su ser político propiciando puntos de encuentro y diálogo sobre nuestro acontecer local. Creo que esto sería importante para poder encontrar diferentes propuestas o soluciones a las “patologías sociales” que hacen mal en nuestro territorio.

Uno de los puntos relevantes a tratar sería el del sector educativo, Suacha necesita fortalecer su educación, no únicamente con la construcción de plantas físicas, añadido a eso, sería la constitución de núcleos temáticos que se enfoquen en el reconocimiento o pedagogía del territorio por parte de los educandos como de los educadores, sentando las bases del conocimiento y la organización de una mejor Suacha, de igual manera sensibilizando las diferentes comunidades educativas respecto a las diversas cualidades, potencialidades y fenómenos que posee nuestro territorio; pues para plantear soluciones es fundamental conocer a fondo todo lo concerniente a nuestra Suacha.

El último aspecto y no menos importante, es la creación conjunta de una agenda en la cual pudieran converger los diferentes colectivos que hacen presencia en nuestro municipio, colectivos que aportan desde diferentes ámbitos, este encuentro es necesario que se genere y se fortalezca, pues muchos grupos vienen trabajando por este territorio aunque haciéndolo de forma aislada, porque sencillamente no existe un espacio de cohesión social que permita plantear propuestas y agendas conjuntas; este tipo de espacio debería ser fortalecido y propiciado por la alcaldía municipal (si es que esta administración desea propiciar algún sentido social) en especial en la estructuración de un tejido que permita generar lazos de unión y de progreso en favor de nuestra comunidad.

Quiero terminar este escrito mencionando que es necesario propiciar en los habitantes de esta Suacha una nueva conciencia como seres políticos, culturales, sociales y ante todo con un sentido profundo de humanidad, Suacha debe replantearse primero desde lo social (más específicamente desde un cambio de pensamiento) tarea que no es fácil y hasta un tanto idílica, pero para la cual se pueden ir edificando las bases, es importante creer en un cambio, en la transformación de las relaciones entre nosotros mismos como con nuestro entorno, probablemente así se podrán generar soluciones a las demandas físicas o materiales que necesita nuestra población, por lo tanto es importante generar espacios de reflexión colectiva sobre cómo hemos construido nuestro pensamiento de arraigo como Suachunos, y que tanto podemos hacer por el bienestar general de nuestro territorio.