El informe de gestión 2016-2020 estuvo a cargo del rector Adriano Muñoz Barrera y su equipo administrativo; se hizo de manera virtual a través de Facebook Live y la emisora online UCundinamarca Radio.

El rector destacó que su informe se basa en tres aspectos relevantes: direccionamiento estratégico; los hitos, el antes y el después de su llegada a la institución, y los retos que quedan pendientes en el plan de desarrollo 2020-2023.

Con respecto al direccionamiento estratégico, afirmó: “Cuando llegamos a la universidad en 2015, esta no contaba con herramientas estratégicas, pero hoy, gracias al trabajo de todo el equipo y de la institución, existe una ruta clara marcada, a partir de 2015 hasta 2026, la cual se logró al haber estructurado el plan estratégico y haber expedido el Modelo Educativo Digital Transmoderno MEDIT, al igual que los planes de acción, los modelos de aseguramiento de la calidad, de evaluación, operación digital, el proyecto educativo universitario y todas las políticas requeridas para cumplir con lo exigido en el decreto 1330”.

También aseguró que la institución se ha venido reinventando durante el período 2016-2019, al tener políticas tales como: Educación Inclusiva, Ciencia Tecnología e Innovación, Interacción Universitaria, Dialogando con el Mundo y la Protección de Datos Personales, la de Graduados, la de Bienestar Universitario y el Código Autonómico.

Conclusiones

– La Universidad de Cundinamarca se posiciona a nivel territorial con siete unidades regionales, cuenta con más de 13.000 estudiantes matriculados en pregrado, más de 1.000 profesores vinculados y más de 9.606 graduados inscritos en las bases de datos de la universidad.

– A nivel administrativo, la institución avanza en la búsqueda de una acreditación institucional, que se soporta en indicadores como la certificación de calidad en modelo ISO 9001:2015, el indicador de trasparencia que es del 89.9%, las dimensiones del MIPG, las cuales ya fueron evaluadas y la calificación del FURAG que el año pasado cerró en una calificación promedio del 64.3%, más el plan de condiciones instituciones que cierra con un 45%.

– La institución también ha realizado digitalizaciones de procesos, fortalecimiento de las redes, conectividad y recursos informáticos, para establecer un modelo administrativo que soporte a la academia en llevar a cabo su misión.

– En su quehacer misional, a través de la formación y el aprendizaje, la innovación e investigación, la interacción universitaria y el bienestar social, se destaca el aumento en el número de grupos categorizados, pasó de tener 10 en el 2015 a 33 grupos en el 2019 y de 7 investigadores (2015) a 63 (2019).

-Se crearon circuitos de formación liderados por la Escuela de Formación y Aprendizaje Docente (EFAD), y tiene más de 6.600 estudiantes beneficiados con becas y 3.440 con apoyos socioeconómicos.

– En la búsqueda de la calidad académica, la universidad destaca inversiones por más de $74.594’000.000 en planta física, biblioteca, laboratorios, bienestar de estudiantes y desarrollo tecnológico.

– Consiguió la re-acreditación para la licenciatura de Ciencias sociales con un porcentaje de avance en su plan de mejoramiento del 80%, y autoevaluación de los programas, también con un avance del 80%. Entre el 2016 – 2019, se renovaron 12 registros académicos y el 31.25% de los programas están en resignificación curricular.

En cuanto a la gestión administrativa y financiera (2016 – 2019), se destacan la apropiación definitiva de los rubros de investigación, presupuesto para el rubro de docentes tiempo ocasional, gestión de las estampillas que ayudan a desarrollar proyectos de inversión y matrícula en pregrado con costo de un salario mínimo.

En lo que respecta al proceso de mejora, se cumplió un 100% en los programas de auditoría propuestos, lo cual deriva en planes de mejoramiento para satisfacer los requisitos de todas las partes interesadas.

Por último, la Universidad informó a la ciudadanía cómo se adaptó a los cambios del entorno, teniendo en cuenta la actual contingencia vivida por el Covid-19. Dejó claro que se ha reinventado la forma de asegurar el aprendizaje a través de los lineamientos emitidos por el Consejo Académico, el cual establece directrices frente a las clases, el fondo económico de aportes, la mesa de ayuda y la evaluación del aprendizaje.