Cada día de paro significa una pérdida de $50.000 millones para el sector productivo de Bogotá, el 96% son micro y pequeñas empresas.

A la crisis económica generada por el covid-19 se sumaron los daños al tejido empresarial y a los comerciantes en Bogotá, consecuencia de las jornadas de manifestaciones y desmanes en el marco del Paro Nacional. La situación es más preocupante si se tiene en cuenta que 96% son micro y pequeñas empresas, que aseguraron haber registrado caídas en ventas por más de 90%, según las cifras reveladas por Fenalco en los últimos días.

Los cálculos realizados por el gremio de comerciantes muestran que cada día de paro significó una pérdida de $50.000 millones para el sector productivo de Bogotá, sin tener en cuenta los daños a la infraestructura pública y los sobre costos logísticos. También agregaron que 5% de los empresarios y negocios han sido víctimas de actos vandálicos y que 94% de ellos se vieron obligados a cerrar las puertas de sus locales antes de las 7:00 p.m.

Juan Esteban Orrego, director del gremio, rechazó contundentemente los actos violentos y mencionó que “por favor nos dejen trabajar, pues es la única manera de reactivar la ciudad”.

Las afectaciones por las jornadas de protesta hicieron que el número de empresas que operaba a plena capacidad entre marzo y abril se redujera 20 puntos porcentuales, pasando de 30% a 8%, en línea con las cifras registradas por la Encuesta de Reactivación Económica, de la Cámara de Comercio de Bogotá.

Allí se evidenció que la cantidad de unidades productivas cerradas temporalmente en la capital se incrementó 13 puntos porcentuales, mientras que el porcentaje de empresas que cerraron definitivamente fue de 13%, un aumento sustancial frente a 7% de enero, 8% de marzo y 10% de abril.

De continuarse con las manifestaciones y bloqueos, se estima que 35% cerraría parcialmente, 21% reduciría el personal contratado, 6% cerraría totalmente y 48% de las unidades productivas reduciría los costos para mantener su operación.

Al día de hoy varios empresarios aún afrontan sus estados financieros en rojo, como lo es el caso de Clemencia de Rengifo, dueña de la franquicia de ropa francesa, Gerard Darel, que redujo sus ventas en 70%.

La Alianza por Bogotá Región, conformada por la Andi, Anif, la Cámara de Comercio de Bogotá, Fedesarrollo y ProBogotá rechazó la semana pasada, al igual que el Comité Intergremial, los hechos de destrucción que se han presentado y proponen realizar con urgencia más esfuerzos por el abastecimiento alimentario, los servicios de salud y, sobre todo, garantizar el derecho al trabajo.

Más de 90 años han marcado la historia de Óptica Colombiana, una empresa creada en la capital del país, y que en sus diferentes puntos de venta ha tenido que enfrentar los inconvenientes causados por el paro que completó más 12 días.

Tan solo en el fin de semana del inicio del paro, el volumen de ingresos en esta compañía de salud visual se redujo 80% debido a las medidas restrictivas. Mirando el panorama desde el inicio de las jornadas de manifestaciones, las pérdidas ya rebasan la cifra de $400 millones.

Los empleados en los puntos, que pertenecen en gran parte a centros comerciales, se han visto afectados por los problemas de movilidad. Esto dificulta la llegada de los colaboradores a sus lugares de trabajo, por ejemplo, para los optómetras, razón por la que han tenido que restringir en gran medida los horarios.

“Tenemos casos en Bogotá donde los locales se cerraron a las 2 p.m. como en los puntos de Unicentro y Plaza Central” dijo María Alejandra Cuervo, gerente de retail de la empresa.

El impacto también se reflejó en el miedo de los clientes a salir de sus viviendas, lo que llevó a una notable reducción en las citas, provocando la imposibilidad de programar 100% del personal.

“Ellos se ven afectados porque no van a trabajar”, dijo Cuervo agregando que pierden comisiones por ventas y deben programarlos acorde a la ubicación de sus residencias, por lo que los trabajadores que habitan en zonas afectadas por los bloqueos ven mermados sus ingresos de manera sustancial.

Óptica Colombiana venía recuperándose económicamente en febrero y marzo del impacto de la pandemia, pero, según la directiva, las medidas restrictivas es lo que más los perjudica al ser una norma que cobija a las sucursales.

Fuente: La República