Ante la llegada masiva de población víctima y extranjeros con menores de edad al municipio, se ha incrementado la solicitud de cupos en las instituciones educativas públicas de la ciudad.

De acuerdo a los cupos oficiales faltantes y que en este momento están en manos de los colegios privados mediante la modalidad de convenio, más los menores que han llegado en el trascurso del año y la proyección realizada, se estima que en Soacha se deben construir más de 20 megacolegios.

“Soacha necesita construir más de 20 megacolegios para poder atender toda la población que requiere educación oficial. La cifra ha aumentado debido a la llegada permanente de extranjeros a la ciudad”, le dijeron funcionarios de la alcaldía a representantes de la Presidencia de la República, Migración Colombia, la Agencia de la Organización de las Naciones Unidas para los Refugiados (Acnur) y la Cruz Roja Colombiana, en desarrollo de la Mesa Técnica de Gerencia de Fronteras realizada en la mañana de este martes en la Secretaría de Educación y Cultura del municipio.

En la actividad, el gerente de Fronteras del Gobierno Nacional, Lucas Gómez, dijo que la Alcaldía de Soacha no estará sola y que «queremos apoyarlos en la integración de sus habitantes; estamos muy optimistas del trabajo que vamos a hacer».

Sin embargo, una cosa es la necesidad y otra muy distinta la realidad. Hacer 20 megacolegios implicaría disponer de millonarios recursos propios y contar con la voluntad del Gobierno Nacional y de la empresa privada, teniendo en cuenta que el costo de uno solo puede superar los 10 mil millones de pesos.

“Lo ideal es que el tema de los cupos no se convierta en un dolor de cabeza cada vez que comienza un año, pero hay que ser sinceros que sin el concurso de la empresa privada y el Gobierno Nacional, es imposible hacer colegios”, dijo  Amilkar Mendieta, padre de familia residente en el centro de Soacha.

Por ahora queda planteado el tema, pero en el corto y mediano plazo Soacha seguirá con déficit de cupos educativos y cada enero y febrero se convertirá en un dolor de cabeza para la Secretaría de Educación, teniendo en cuenta que día tras día se aumenta la población infantil y juvenil del municipio, muchos de ellos hijos de población víctima y migrantes venezolanos.

Por Ricardo G.