A pesar del rechazo de grupos ambientalistas y del enorme daño al ecosistema, la Autoridad Nacional de Licencias Ambientales (Anla) aprobó la licencia solicitada para el proyecto de transmisión Nueva Esperanza, que consiste en la instalación de una nueva subestación eléctrica en la vereda Canoas del municipio de Soacha y dos líneas nuevas de transmisión para conectarse con la subestación Bacatá y Guavio.


Así lo manifestó el Ministro de Minas y Energía, Amylkar Acosta Medina, quien aseguró que con el aval de la Anla se minimiza el riesgo de un posible racionamiento en Bogotá y algunas zonas de Cundinamarca, Meta y Tolima.

El proyecto Nueva Esperanza consiste en la instalación de una nueva subestación a nivel de 500.000 y 230.000 voltios, la cual se ubicará en la vereda Canoas del municipio de Soacha, y dos líneas nuevas de transmisión para conectarse con la subestación Bacatá (sabana occidental de Bogotá) y Guavio (cerros orientales) respectivamente.

El Ministro afirmó que con la licencia ambiental otorgada por la Autoridad Nacional de Licencias Ambientales (ANLA) a la construcción de la línea a 500Kv de Nueva Esperanza, se podrá avanzar en el proyecto que garantizará la prestación del servicio de energía al centro oriente del país.

“Con las dos licencias ambientales concedidas, podremos seguir adelantando un proyecto de vital importancia el sector, que aumentará la capacidad de transporte de energía y la confiabilidad del sistema eléctrico para Cundinamarca, Meta y parte del Tolima. Son más de 12 millones de usuarios los que se beneficiaran con este proyecto”, afirmó el Ministro.

La entrada del proyecto Nueva Esperanza permitirá aumentar la importación de potencia desde otras áreas del sistema y mejorar los perfiles de tensión, lo que evita depender en una menor medida de la generación propia del área oriental, conformadas por las plantas de generación de Guavio, Chivor, Miel, Paraiso, Guaca, Termozipa, y plantas menores de Salaco.

El proyecto podría entrar en operación en noviembre de 2015, con lo que el Minminas aseguró que mejorará la confiabilidad al contar con un nuevo punto de inyección desde la red troncal (STN) hacia la red regional (STR). Esto, según el organismo, ayudará a corregir deficiencias por bajos voltajes y a evitar sobrecostos a la tarifa por restricciones y deficiencias de la red.

“La no entrada del proyecto para 2015 hubiera comprometido la atención de la demanda con calidad, confiabilidad y seguridad en el área oriental; además, nos hubiera dejado con un riesgo de desabastecimiento de la demanda. Con esto estamos espantando el fantasma de racionamiento en Bogotá”, puntualizó Acosta Medina.

Fuente: electrificadoradelmeta