En este sector de Soacha pareciera que el tiempo retrocediera y que el abandono estatal se haya apoderado de familias enteras, especialmente de niños con ganas de aprender.

El crudo ejemplo sucede entre los barrios El Progreso y La Isla, de Altos de Cazucá, comuna cuatro de Soacha. En esta calle que divide los dos sectores, el cronista Roberto Martínez hizo una casa para montar una biblioteca y un espacio para el encuentro y la capacitación de la comunidad, pero desde hace bastante tiempo un problema de salubridad rodea a los residentes, y nadie ha querido ‘meterle mano’ para solucionarlo. Ni la EAAB ni la alcaldía municipal.  

“En mi casa existe una biblioteca comunitaria donde vienen los niños a leer, escribir y recibir talleres, pero antes deben caminar por esta calle llena de aguas residuales y recibir los malos olores, al salir les toca hacer lo mismo. Son menores de 7 y 10 años que acuden a este espacio”, dijo Roberto Martínez.

Las aguas residuales bajan como si se tratara de una quebrada que abre espacio en esta calle destinada a caminar y comunicarse con otros barrios. Cuentan que el problema es que se tapó una caja en Altos de los Pinos y desde hace 20 días se incrementó, aunque aseguran que el inconveniente ha sido de siempre.  

La biblioteca comunitaria agroecológica Mariposas de Mayo es un espacio para todos: niños, jóvenes, mujeres y adultos, pero desafortunadamente el único camino de llegada y salida es esta calle infestada de aguas residuales que está enfermando a los residentes del sector, quienes además temen que sus casas se derrumben por la humedad que genera las aguas que corren día y noche.   

Don Roberto asegura que ha acudido a todas las instancias y nadie le presta atención, “incluso hablé con los presidentes de las juntas comunales de Los pinos, El Oasis y el Progreso, pero tampoco logramos que se solucione el problema”.

Aun así, con el riesgo que representa caminar por esta calle contaminada y llena de aguas residuales, entre 10 y 20 niños acuden a la biblioteca, al igual que las mujeres y adultos que buscan un espacio para hablar y reunirse.

De nuevo el llamado es a la Empresa de Acueducto de Bogotá y a la Alcaldía de Soacha para que revisen el alcantarillado de la zona y busquen una solución inmediata a este problema de salud pública que afecta a una comunidad escondida en un rincón de la comuna cuatro del municipio.