Por: Oscar Rodríguez Ortiz.

@opinadorscar –  rodriguezcastellabogadosc@gmail.com

Un mensaje de respeto hacia la campaña del excandidato de Cambio Radical a la Alcaldía y todas aquellas personas que intervinieron activamente en ella: concejales, ediles, ciudadanos y amigos seguidores por haber trasegado hasta el final ese camino arduo, pesado e inhóspito de una campaña electoral, y por los esfuerzos y toda la voluntad puesta en el empeño de llegar a la Alcaldía. Un mensaje de respeto al equipo que colocó su tiempo y su vida para ver al final que no fue suficiente, pero sé que guardan la esperanza de mejores frutos en un mañana.

No así cabe expresarse de algunos personajes “advenedizos” a esa campaña como aquel cargado de deudas y mala reputación, con antecedentes de plagio y de posturas incoherentes, quien obligado a dejar su candidatura a la Alcaldía por su propio partido, solo oscureció con su presencia y sus intervenciones burlescas como sus artimañas de última hora, empañando este proceso detrás de una bandera hipócrita de apoyo en busca de un “escampadero” para sus intereses. Este tipo de personajes no merecen el respeto público, sino el ostracismo que el mismo buscó.

Este no es un análisis post electoral al que estamos acostumbrados después de los resultados electorales cuando se desata una desbandada de analistas y gurús del quehacer político en el municipio, hundiendo todo comentario en el océano de opiniones expertas.

No, estimados lectores, se trata de resaltar que, como decían nuestros abuelos, lo que comienza mal termina mal. Se inició con una encuesta manejada por una congresista para imponer el candidato de Cambio Radical y del equipo gana-gana a la alcaldía de Soacha; le siguió la duda que le acompañó al citado candidato sobre una posible inhabilidad para terminar en una derrota originada en una estrategia de campaña fallida y soportada en la prepotencia de la inversión económica sin precedentes en Soacha, con publicidad engalanada, avisos policromáticos, pantallas led fijas y móviles, inundación de mensajes de apoyo con artistas y presentadores de televisión que ya no pautan en los grandes medios, una imitación “municipalesca” de un programa de televisión para escoger talento soachuno como principal ingrediente; transmisiones en vivo desde el parque principal y diferentes sectores de Soacha en canal propio de Youtube sin que pudiera faltar un cierre de campaña con un exponente de música popular como atracción central para la diversión de incautos y desprevenidos

Este espectáculo publicitario no permitía visibilizar que, detrás del discurso del candidato a la alcaldía y su esfuerzo humano para convencer el voto a su favor,  se encontraban los verdaderos “managers” de la campaña, el equipo gana-gana que hemos mencionado en varios de estos artículos y que la ciudadanía de Soacha sabe quiénes son. Uno, forzando su inversión obtenida en largas y tediosas horas de esa gran actividad que unos llaman “calentaasientos” y otros, con más estilo, denominan “actividad congresional”; El otro, con objetivos muy claros: seguir construyendo en Soacha. Así lo dejó claro: “…necesitamos y me encanta la propuesta que el Dr. Giovanny Ramírez, próximo alcalde de Soacha, está planteando en términos del Plan de Ordenamiento Territorial, tenemos que generar nuevo suelo y ese nuevo suelo con una condición, con una determinación, que sea suelo semiurbano para la ubicación de plataformas logísticas de empresas de transformación de clústers económicos de …de…digamos también de…de… zonas francas, de puerto seco; geopolíticamente o geográficamente el municipio de Soacha está ubicado muy estratégicamente….” (Entrevista al excandidato a la asamblea de Cundinamarca Arq. Juan Carlos Nemocon Mojica. Radio Rumbo. Octubre 25 de 2019) *

(*Cluster económico. Un cluster económico es una concentración de empresas e instituciones que se agrupan alrededor de una actividad común y en una determinada localidad geográfica para alcanzar un alto índice de beneficio y eficiencia. Publicación Wikipedia.)

Pero no, el pueblo escuchó y decidió que el equipo gana-gana no podía seguir colocando “administrador” en Soacha y votó de tal manera que se inclinó por el cambio, por un “gerente”.

Ya con los resultados electorales en mano y parodiando un tema de un distinguido juglar barcelonés: …y con la resaca a cuestas vuelve el pobre a su pobreza, vuelve el rico a su riqueza y el señor cura a sus misas, se despertó el bien y el mal, la zorra pobre al portal, la zorra rica al rosal y el ávaro a las divisas….” (Fiesta. Joan Manuel Serrat. 1983) todos debemos estar pendientes al cambio prometido con la esperanza inaugural. Por eso en Soacha se comenta: “Señores, se les cayó la estantería” a lo que podemos responder “ALZATE PAPÁ”.