El patrullero Juan Camilo Lloreda Cubillos aceptó su responsabilidad en la muerte de Javier Ordóñez, hecho sucedido en el barrio Villa Luz el pasado 9 de septiembre.

Lloreda Cubillos hizo un preacuerdo con la Fiscalía y admitió los delitos de tortura y homicidio agravado, además de comprometerse a colaborar para esclarecer lo ocurrido y ofrecer un acto público de perdón a las víctimas.

El preacuerdo fue avalado por el Juzgado Octavo Penal Especializado de Bogotá y familiares de Ordoñez, y busca obtener pronta justicia por el asesinato, y contempla una pena de 20 años de prisión y multa de 1.500 salarios mínimos mensuales.

El otro capturado, el patrullero Harvy Damián Rodríguez Díaz, quien el 7 de octubre de 2020 relató el paso a paso de lo sucedido y en esa ocasión leyó un escrito en el que solicitó la nulidad de todo lo actuado, así como de las pruebas recolectadas, según él porque se le había violado el debido proceso. Sin embargo fue acusado formalmente por los delitos de tortura y homicidio agravado.