Durante el foro virtual denominado ‘Pérdida de Alimentos y Seguridad Alimentaria: dos agendas complementarias’, la Región Administrativa y de Planeación Especial (RAP-E) presentó las preocupantes  cifras relacionadas con la pérdida de alimentos.

Fernando Flórez Espinosa, gerente de la RAP-E, expuso las alarmantes cifras frente a la situación actual que atraviesan los territorios que componen la Región Central de Colombia (Bogotá, Boyacá, Cundinamarca, Huila, Meta y Tolima) en la cadena de abastecimiento de alimentos. “La región produce tres veces más de lo que consume y representa el 32% de las pérdidas de alimentos a nivel nacional, lo que equivale a 1,86 millones de toneladas. De igual manera, suma el 49% de los desperdicios del país, es decir, cerca de 1,74 millones de toneladas”.

Ante esta situación, la entidad priorizó para el 2020 la formulación del Plan Regional para Reducción de Pérdidas y Desperdicios. Durante el primer semestre empezó la etapa de consecución y consolidación de la información estadística, estudios y análisis del documento técnico, mientras que en los próximos meses se iniciarán mesas técnicas con cada uno de los territorios asociados.

“Entre las causas directas de una menor disponibilidad de alimentos para el consumo en Colombia, está el problema de las pérdidas y desperdicios alimentarios, evidenciándose como una de las consecuencias fundamentales de la ineficiencia de los sistemas alimentarios a nivel mundial y, por lo tanto, se constituye una prioridad para mejorar la seguridad alimentaria, la nutrición y la sostenibilidad de estos sistemas”, reiteró el Gerente.

En la jornada virtual también participaron Rommel Vargas, secretario Técnico para la Soberanía y Seguridad Alimentaria y Nutricional de República Dominicana y Ángel Arias, asesor de la Dirección General del Instituto de Mercadeo Agropecuario (IMA) de Panamá.