Incomunicados y con el temor de ser sepultados por ‘la loma’ están a esta hora los vecinos de este sector de la comuna cuatro, que nuevamente se ven sometidos a la ira de la naturaleza y a la incapacidad de poder abandonar el lugar hacia un sitio mejor, dadas las adversas condiciones que hoy reinan en este territorio.


Ya es la tercera vez que la montaña que rodea el barrio se ensaña con estas humildes personas, la primera fue en marzo de 2009 y la más reciente en el primer trimestre de este 2011. Otra vez el miedo acecha a la comunidad, que en su mayoría aún no ha podido superar los perjuicios causados por las dos emergencias anteriores y que hoy se someten nuevamente a la zozobra y el desastre.

“La loma se nos vino encima otra vez, ahora tapó la Avenida Principal y amenaza con ‘coger’ las casas que están abajo. Sabemos que debemos salir de acá, pero el problema es que no hay cómo ni a dónde ir, empezando porque todos los que vivimos en esta parte somos arrendatarios que fuimos reubicados en anteriores ocasiones y si no nos hemos ido es porque no tenemos con qué pagar $200.000 o $300.000 de arriendo. Para poder irnos debemos tener algo asegurado y en este momento no lo tenemos”, explicó Jackeline Cucariano, habitante de Villa Esperanza.

Cabe anotar que aunque la vía fue despejada por maquinaria enviada por la Administración Municipal, la intensidad y el peso de la tierra que cae del cerro la están taponando otra vez. La situación es tan compleja que la tierra está cayendo con una reiterada frecuencia y el paso por el tramo es difícil. Tanto vecinos como proveedores de los negocios se las deben ingeniar para pasar por un terreno que se asemeja a las arenas movedizas, y evitar que a su tránsito sean sorprendidos por uno de los aludes que están cayendo.

“Estamos cerca de la montaña y nos preocupa que en la noche cuando estemos durmiendo se caiga el cerro sobre nosotros, el paso por la carretera ya se abrió pero otra vez se está taponando. De las autoridades, hasta el momento sólo han venido los Bomberos y la Policía, no hemos visto a nadie más. Estamos de ‘brazos cruzados’, no sabemos para dónde coger y tampoco tenemos las soluciones económicas para ello”, agregó Jeisson Rivera.

Sumado al riesgo actual, muchas de las personas que permanecen en la zona están ahí porque fueron reubicados en 2009 o en marzo pasado, y hasta el momento no han podido resolver su situación:

“No podemos salir corriendo porque no tenemos recursos ni destino, somos una familia bastante numerosa y nos es muy difícil poder conseguir un arriendo. Ya llevamos mucho tiempo ubicados aquí, no porque queramos sino porque no tenemos forma de ir a otro lugar. Llevo tres años viviendo acá, en marzo pasado fui damnificado y donde vivo actualmente fue donde me reubicaron esa vez”, expresó Jimmy Mosquera.

“Vivo en el barrio El Progreso, en este momento estoy pagando arriendo y estoy ahí porque me reubicaron, vivo exactamente a una cuadra del cerro que se está cayendo y lo que más me extraña es que hasta el momento no ha venido ninguna autoridad para ver cómo estamos o qué necesitamos, además no sé cómo irme ni para dónde coger”, concluyó Flor María Hoyos.

Varios de los vecinos de Villa Esperanza aseguran que hasta el momento el CLOPAD (Comité Local de Prevención y Atención de Desastres) no ha hecho presencia en el sector, por lo que se espera que en las próximas horas este organismo acuda al lugar para verificar la situación y hacer a la situación.