La movilización siempre es una respuesta a las malas decisiones que toman los gobernantes. Esto es lo que está pasando en Soacha, luego de que el alcalde municipal, auspiciado por 16 de los 19 concejales, decidiera aprobar un cobro predial superior a las capacidades económicas de los habitantes del municipio.

Esa reacción de la ciudadanía en la actual coyuntura hace recordar las razones que motivaron las diferentes acciones presentadas en el año 2005, cuando las mayorías de Soacha salieron indignadas a realizar quemas simbólicas de recibos, peticiones a las empresas de servicios públicos y movilizaciones que dieron paso a lo que se llamó ‘Coordinadora Popular de Organizaciones Sociales’, conformada por una gran diversidad de actores sociales como: líderes comunales, comités de servicios públicos, líderes de la cultura, jóvenes, mujeres, ambientalistas, etc,  quienes se encargaron de oponerse a una política del Gobierno Nacional en cabeza del señor Álvaro Uribe, quien ya visionaba el negocio de las grandes constructoras en el municipio.

Desde entonces ya se advertía la situación que hoy día se presenta, pues el propósito era subir la estratificación a partir del cobro progresivo en los recibos públicos, cuando Ciudad Verde, Hogares Soacha, Maiporé y los nuevos conjuntos en San Mateo, eran tan solo una idea consignada en planos. Hoy estos proyectos ya son una realidad y hemos constatado cómo en diferentes zonas de Soacha ya se tienen sectores de estrato 3, cuando la realidad es otra.

Ante esta situación aterra el cinismo con el que hoy día se hace política, ya que algunos concejales y el alcalde, de la manera más tranquila, han salido ante los medios a decir que son conscientes de las afectaciones que causan sus decisiones y que, aunque son impopulares, había que tomarlas. Seguramente nunca lo dijeron en el marco de las elecciones, porque no hubiesen salido electos. Esa forma de entender la política es la que está pasando literalmente la factura a los que creyeron en sus promesas de campaña y a los que nos sometimos a esas mayorías.

Señores de la administración municipal, no se puede creer que porque ustedes tienen su situación económica arreglada, todos están en las mismas condiciones, ese cobro es un completo abuso. La ciudadanía aplicó con ustedes el principio de buena fe, pensando que tal vez podían llegar a reevaluar lo estipulado, pero no. Vemos que el alza aún sigue por lo mismo, cobros hasta por un 300% están llegando y las soluciones no se presentan.

Escuchen a su pueblo, la voz del pueblo es la voz de Dios, esa es la democracia. Los habitantes de Soacha no se niegan a pagar impuestos, se niegan a la injusticia. La pandemia de COVID-19 arrastra consigo consecuencias económicas y sociales muy graves en todo el mundo, y asignando una carga tributaria exagerada no se va a reactivar la economía. Si con todas las complicaciones se consigue para sobrevivir y llevar el alimento diario a la casa, mucho más complicado es conseguir para pagar impuestos sobrestimados. No señores, a las malas NO.

Andrés Mauricio Reyes Ospina