Dos menores eran las que extorsionaban a la víctima con la complicidad de una mujer adulta.

La menor de 15 años fue asaltada cerca de su residencia por delincuentes que le robaron su teléfono celular, pero lo que nunca se imaginó es que posteriormente fuera extorsionada porque en su celular guardaba fotos íntimas.

Luego del robo del celular, la adolescente empezó a recibir mensajes intimidatorios en sus redes sociales en los que le pedían dinero para no publicar fotos de ella en ropa interior y un video íntimo que tenía guardado en su móvil, modalidad de chantaje conocida como ‘sextorsión’.

Cuando la menor se sintió intimidada, además por el miedo que el material fotográfico fuera publicado, le pidió al extorsionista que le escribía que la esperara mientras conseguía el dinero en Soacha o Bogotá. Aun así, la amenazaba con que enviaría el material a su mamá y a su novio.

Como no pudo conseguir la suma requerida por los extorsionistas, decidió contarle a su mamá, y esta a su vez remitió el caso ante el Gaula de la Policía de Cundinamarca.

Ya en conocimiento de las autoridades, le siguieron el juego a uno de los extorsionistas y le pusieron una cita. En el sitio de encuentro la persona fue capturada, pero para sorpresa de todos, la extorsión fue llevada a cabo por dos menores de edad y una mujer adulta que vivían en el mismo barrio de la adolescente a quien le habían robado el celular.

Las autoridades recomendaron no guardar fotos ni videos íntimos en el celular para evitar esta clase de chantajes.