Al joven de 28 años le desencajaron un hombro, le echaron agua fría y quedó inflamado de la golpiza que recibió en un CAI de Bosa.

Lo que dice la familia es que el jueves en la noche Cristian Romero estaba tomándose unos tragos, y al parecer tomó licor adulterado porque perdió la consciencia, y al salir a la calle comenzó a romper bolsas de basura y vidrios de algunas viviendas, por lo que los vecinos llamaron a la policía para que lo controlara. Al sitio llegaron uniformados del CAI de Bosa Libertad, lo esposaron y se lo llevaron.

«Cuando lo esposan, le estiran las manos y le desencajan un hombro, luego lo tiran de cabeza a la patrulla, nosotros nos vamos detrás y cuando llegamos al CAI, lo vemos desnudo, brutalmente golpeado, todo hinchado, estaba inconsciente y le echaban agua fría para despertarlo», aseguró Ana María Ospina, esposa de Cristian.

Por su parte, el afectado dijo que fue necesario acudir a un hospital por lo mal que se sentía después de la golpiza. “El médico dijo que me estallaron un testículo de los golpes que me propinaron, estoy muy afectado psicológicamente por esto, como hombre me siento mal, no sé si podré volver a tener hijos«, acotó.

Cristian vive con su esposa y sus dos hijos pequeños, es quien lleva el sustento a su hogar trabajando como vendedor ambulante de tintos y jugo de naranja.

«Si bien mi esposo cometió un error, no era para que fuera golpeado de esa manera, además, si yo no voy con mi mamá al CAI, lo hubieran matado, nos lo entregan muerto», puntualizó la esposa.

El caso está en manos de la Fiscalía, y la policía indicó que ya se inició una investigación interna para establecer si hubo exceso de  fuerza de los policías del CAI de Bosa Libertad.

Fuente: caracol radio