Paul Ospina, de 36 años de edad, es docente de música y director de la orquesta La Moña. Un productor de música originario del municipio de Girardot y que vive desde hace 6 años en Ciudad Verde, Soacha.

Graduado de la Universidad Pedagógica, proviene de una familia melómana. Cuenta que fue un primo quien le aportaría ese amor por la música, que fue alimentando y se convirtió en todo lo que ama en su vida. Son 21 años los que ha estado en la industria de la música, en sus roles de docente, director y productor.

Ha participado en diferentes eventos como toques de bares, serenatas, giras nacionales en las principales ciudades y giras internacionales en países como Bosnia y Serbia, acompañando a los grupos de danzas del municipio de Soacha.

Ha logrado trasmitir ese amor por la música a su hija Nikky Ospina, quien tiene 14 años de edad, y actualmente se desempeña como cantante. Ella recuerda que fue su papá el que le obsequió su mi primera guitarra a los 4 años, desde entonces, empezó a cantar a dueto con su papá, quien la ha acompañado en este proceso de formación.  

Paul se presentó a un concurso de estímulos de composición denominado “Soacha mi casa, un escenario para la cultura”, del cual salió ganador con la canción denominada “A Soacha”, una canción que empezó a componer en el año 2018, con la cual busca generar identidad y que haya mayor conciencia frente al cuidado del ambiente.

Él sé pregunta ¿Por qué han destruido tanto las montañas de Soacha? Acciones que sin duda alguna considera como una gran pérdida para el ecosistema.

La grabación de la canción fue realizada en el mes de agosto del año 2020 y tardó aproximadamente un mes. Contó con el apoyo de la productora Sing Records, que es soachuna y se encuentra ubicada en Ciudad Verde.

Su hija es la cantante e imagen del video oficial, que muestra unos planos maravillosos de varios lugares del municipio, pero que contrasta con una cruda realidad, y es la falta de respeto y cuidado por el medio ambiente, de la que carece la mayoría de habitantes del municipio.  

Paul manifiesta que escogió como uno de los escenarios al Salto del Tequendama, dada su historia e importancia.  “Es un lugar espectacular que debería tener agua pura, o es eso lo que debería pasar”.  

El objetivo principal del proyecto es llevar un mensaje a la juventud, que se alimenté la identidad en los habitantes del municipio y se puedan aprovechar todos los recursos y la biodiversidad que alberga Soacha. 

Nikky, la hija de Paul, asegura que ha sido muy placentero trabajar en ese proyecto con su papá, quien le brinda una gran motivación y apoyo.  Ella espera continuar con sus estudios de música y empezar a componer; hasta el momento se ha dedicado más a interpretar las canciones de otros artistas. Actualmente cursa décimo grado en el colegio Chiloé en Ciudad Verde.

Paul espera continuar con diferentes proyectos, asegura que esperaba mayor difusión de la canción por parte de la administración local, pero hasta ahora no ha sido así.

Considera que este tipo de iniciativas de artistas locales deben ser apoyadas y dadas a conocer para toda la población, teniendo en cuenta que buscan llevar un mensaje de identidad, apropiación y cuidado del territorio soachuno.

Por último, afirma que le causa mucha tristeza observar a Soacha en ese estado, pues se imagina al municipio del Sol Varón como un paraíso, cuando no había tanta contaminación.

https://youtu.be/O3N_6Ay5OLw

Por Cristhian Cañón