Durante más de dos años los residentes de Maranatha II han estado lidiando para recuperar la posesión del lote en el que reposa la urbanización. Sin embargo, a pesar de los esfuerzos realizados por la comunidad y la intervención de la administración municipal, continúa creciendo la invasión alrededor de la misma y la problemática generada por el derecho a la propiedad del predio.


Los habitantes de Maranatha aseguran que desde que la persona que dice ser la propietaria del predio asumió la administración del mismo, han sido vulnerados sus derechos, al tiempo que se han visto afectados por intervenciones ilegales realizadas con el propósito de colgarse de los servicios públicos de la urbanización, ya que en varias ocasiones se ha arriesgado la integridad de los habitantes del predio.

“Desde que nosotros mismos hicimos los procesos para que las entidades competentes nos instalaran los servicios, jamás habíamos tenido inconvenientes, sin embargo estamos seguros que se pegaron de nuestra red de energía porque ahora la calidad del voltaje que llega a los apartamentos es baja y continuamente presenciamos apagones, hecho que no sucedía antes de que empezaran las intervenciones por parte del señor que dice ser el dueño del predio”, relató Blanca Mateus, representante de la comunidad de Maranatha II.

Por otra parte, de acuerdo con la Secretaría de planeación municipal, la Secretaría del Hábitat de Bogotá compró el predio, motivo por el que puede intervenir sobre el mismo a pesar de ser ajeno a la jurisdicción de la capital. Desde que realizó la adquisición ha ejecutado procesos jurídicos, mediante los cuales se llevaron a cabo las primeras diligencias de secuestro del inmueble con el fin de detener la expansión de viviendas ilegales que se presentan en el lote.

A pesar de las diligencias de secuestro, gestionadas por parte del hábitat, y el lanzamiento por ocupación de hecho e identificación de urbanización ilegal por parte de la administración municipal, a través de las cuales se ha establecido en varias ocasiones el estatuó QUO del predio y el sellamiento de propiedades ilegales por falta de la licencia de construcción, la cual debe ser expedida por la Curaduría, la construcción de predios y la manipulación de servicios y bienes públicos sin permisos, sigue avanzando en Marantha II.

Por su parte, Adelmo Montenegro, quien asegura ser el dueño legítimo del predio, dijo: “Todo lo que estoy realizando sobre el predio se ha llevado a cabo mediante los procesos legales necesarios. Tengo el permiso por parte de la Curaduría expedido en 2009, aunque dicen no tiene validez sino hasta dos años, pero esa vigencia se mantiene si se trata de la construcción de mínimo diez viviendas de interés social, y en ese sentido está planeado el proyecto”, aseguró.

Además, el querellante afirma que “la administración municipal, desde la orden que dio el alcalde, está vulnerando mis derechos, puesto que la ley que están aplicando sobre mí, de lanzamiento por ocupación de hecho, es de 1905 y fue derogada en 1989, remplazada a su vez por el decreto 1355, que es el código de policía”, manifestó Montenegro.

Desde la secretaría de planeación, en cabeza del profesional encargado del proceso que se está llevando a cabo por la querella del lote, se aseguró que la persona no cuenta con los permisos necesarios por parte de la dependencia y se reitera que la expedida en 2009 perdió vigencia en 2011, por lo tanto todas las construcciones que ahí se han levantado se mantienen como ilegales y deben ser demolidas.

En medio del conflicto, la comunidad de Maranatha II asegura estar cada vez más perjudicada y al parecer el proceso se ha dilatado.

“Ha permitido el aumento de la invasión mediante la construcción de viviendas ilegales y la afectación de los servicios públicos debido al hurto de estos por parte de los contratistas que trabajan para Montenegro; conjuntamente se ha incrementado el conflicto entre las personas que ocupan las casas construidas por el señor y los habitantes de Maranatha II”, agregó la señora Blanca Mateus.

Cada vez nos sentimos más vulnerados, puesto que muchos de nosotros hemos recibido amenazas por parte de la persona que se encargan de hacer presencia en el lote y en varias ocasiones hemos tenido fuertes disputas con los involucrados debido al robo de los servicios y porque en varias ocasiones nos han encerrado dentro del mismo lote”, relató la líder.

En respuesta a las declaraciones dadas por la comunidad, Montenegro expuso: “Por mi parte yo no tengo problemas con ellos, el problema de estas personas es la envidia, puesto que yo obtuve la mayoría del lote, y el espacio que les corresponde solo rodea las tres torres que comprenden su urbanización; por lo tanto el resto es propiedad privada”.

Para finalizar, la administración municipal y la secretaría del hábitat siguen realizando las gestiones necesarias para adelantar el proceso llevado en contra de Montenegro. Durante la última diligencia hecha por las entidades se tomó el testimonio de las personas que dicen sentirse víctimas de las acciones del individuo para adelantar los debidos procesos de protección de la comunidad.