Nuevamente ayer, el alcalde de Chía, Guillermo Varela Romero se salvó de ser sancionado por los jueces, quienes le han dado otra oportunidad para presentar ante el estrado, un proyecto de obra real y concreto que permita acabar con los nauseabundos olores que expide la planta de tratamiento de aguas residuales de Chía, PTAR 1.


La deficiente asesoría que recibe de su equipo jurídico, llevaron al alcalde a cometer otro desacato más, en esta oportunidad frente a un fallo de Acción Popular, que le ordenaba a la alcaldía de Chía y a la Car, solucionar en un año, los problemas ambientales generados por la planta. Como dicha orden no se cumplió, se llegó al desacato por parte de los dos funcionarios demandados.

La audiencia de ayer era la última oportunidad dada a los funcionarios para que llegaran con un acuerdo firmado, los recursos asignados y el plan de trabajos y obras previstas para solucionar este gravísimo problema, que por más de dos décadas han tenido que sufrir y soportar los habitantes de Chía.

Los demandados llegaron con una propuesta en la que se comprometían a firmar en 10 días un convenio entre las dos entidades, para hacerle una intervención a la PTAR, de acuerdo a un plan de mejoramiento que tenía prevista la Car y no se había realizado, y para lo cual destinarán cerca de 250 millones de pesos cada uno, para una inversión total de 500 millones de pesos.

Después de escuchar los fuertes argumentos del apoderado de los demandantes, la juez le dio la palabra al alcalde, quien se justificó en el hecho de que este proceso venia de administraciones anteriores y en los largos tiempos que se tomaban los trámites burocráticos.

Después intervino de manera vehemente Edwin Pinzón, director de Ambiente del municipio, quien defendió la gestión del alcalde, enunciando importantes inversiones en la PTAR, desde que llegó esta administración, así como obras y mantenimiento, lo que dijo ha redundado en la mitigación de manera notable de los fuertes olores; a lo que la gente de Chía presente en la audiencia, reviro contradiciendo sus afirmaciones.

Ante lo anterior, y buscando darle solución al grave problema que soportan los habitantes de Chía, la juez anunció una nueva audiencia para el 4 de julio, dándoles así una nueva oportunidad al alcalde de Chía y al director de la CAR, para presentar una propuesta eficiente y definitiva de arreglo de la PTAR,. Sin embargo, entre los asistentes, quedó una inquietud flotando en el ambiente, pues por un lado Pinzón dijo que lo que se arreglaría, seria estrictamente lo que ordenaba el fallo, mientras que el alcalde comentó, que la PTAR se arreglaría, pero que posteriormente se le haría una mejora integral, dejando la sensación de que la inversión y los arreglos que se harán para mejorarla estuvieran planteados como obras paliativas.

Fuente: Elperiodicodechia.com