Pese al llamado que desde hace un año han realizado las empresas Recoltambores y Serviecológico, debido a una invasión en la parte posterior de las mismas, la alcaldía de Soacha hace caso omiso y como consecuencia de ello las lluvias del fin de semana inundaron las dos entidades, perdiendo millonarias sumas en implementos de trabajo y material.


Las personas a cargo de dichas empresas aseguran que desde hace más de un año el crecimiento de la invasión ha perjudicado la estructura de las plantas en las que funcionan sus proyectos, al tiempo que ha sido el principal causante del desvío de un caño, lo que ocasiona que las aguas residuales que bajan desde los barrios altos de Cazuca terminen al interior de las entidades.

En ocasiones anteriores los industriales perjudicados ya habían tenido problemas de inundación con aguas residuales, de hecho para tratar de prevenirlas han hecho inversiones significativas, entre ellas la construcción de un canal en la parte posterior de Serviecológico y el levantamiento de un muro antes de que empezara la invasión, sin embargo no han sido suficientes las medidas tomadas para evitar que las aguas ingresen a las plantas de trabajo.

“Con el respaldo de las empresas perjudicadas se había dispuesto un lote canalizado para que las aguas que bajaban de Balcanes siguieran su camino hasta una alberca que atraviesa una calle de la zona industrial, que luego las dirigía hasta un colector ubicado en la calle 12. El problema empieza hace año y medio debido a que los invasores no dejan de botar escombros en dicho lote, impidiendo que las aguas tomen su curso normal y obligándolas a meterse dentro de las plantas, perjudicando a los trabajadores con problemas de salubridad y afectando a los empleados”, destacó Martha Cortez, asistente administrativa de Recoltambores.

En los llamados que ya habían hecho los representantes de ambas entidades, aseguraban que la situación de salubridad generada por las consecuencias de la invasión ha influido de forma importante en pérdidas tanto laborales como económicas.

“Al construir la invasión desviaron el flujo de un caño que rodeaba y enviaba por detrás las aguas residuales de los barrios altos de la Comuna cuatro, como consecuencia el agua baja por un relleno de basura y escombros que ha avanzado con la invasión y entra directamente a las empresas arrasando con todo; de esta manera es que hemos tenido pérdidas tanto materiales y en tiempo laboral, ya que los trabajadores que no se nos enferman deben dedicar jornadas completas a limpiar todo el sedimento que deja la inundación”, manifestó Esteban Niño, funcionario de Seguridad y Salud de Serviecológico.

Las acciones de los invasores, además de causar un problema de salubridad, también está poniendo en riesgo la vida de los trabajadores, ya que con el constante relleno de escombro han generado la inclinación del muro de seguridad construido por Serviecológico, provocando que el mismo llegue a caer al interior de la entidad.

“Cabe resaltar que las personas que habitan la invasión hacen huecos en el muro para que el agua baje directamente a las compañías, facilitando muchísimo más nuestra inundación. A raíz de esto volvemos a extender el llamado a la administración municipal para que tome las medidas necesarias con el fin de recuperar el lote que recibía las aguas de Balcanes y los barrios altos de la Comuna cuatro y así poder recuperar el curso de las aguas residuales y hacer del espacio una zona de bien común que beneficie a todos”, concluyó Martha Cortez.