Así se determinó luego de evaluar las causas y las consecuencias del agrietamiento de las casas y la contaminación ambiental generada por la empresa Laminados JAB SAS en este sector de la comuna uno, como respuesta a la denuncia hecha por la comunidad, y el seguimiento realizado por la Personería Municipal, la CAR y la Secretaría de Planeación.


Cabe recordar que el problema con la mencionada empresa es que según manifiestan los vecinos de La Isla, esta estaría operando de forma ilegal debido a que se ubicó en una zona residencial, teniendo en cuenta que de acuerdo a lo informado por ellos mismos, la empresa se instaló en el sitio después de que las viviendas fueron construidas.

A lo anterior se suma el perjuicio causado por la actividad propia de esta empresa, más que nada por el agrietamiento de las edificaciones y las enfermedades causadas por los elevados niveles de contaminación que se manejan en esta fábrica de varillas. Respecto a lo anterior, el Personero de Soacha, Henry Sosa, aseguró que efectivamente la fábrica cuenta con los permisos necesarios para operar en el sector, pues en el momento de expedirlos el Plan de Ordenamiento Territorial (POT) que estaba vigente en ese entonces, permitió que la fábrica se instalar a allí.

Así mismo, Sosa indicó que frente al tema de la contaminación se le preguntó a la CAR si los niveles manejados por la fábrica son o no los permitidos, respondiendo que sí son los permitidos. No obstante, el funcionario aseguró que se debe verificar si esta empresa cumple en realidad con esos niveles de contaminación autorizados.

El Personero también se refirió al agrietamiento de las casas, señalando que de acuerdo a lo explicado por la Administración Municipal, esta falla se generó no por la actividad de la fábrica, sino porque muchos de los residentes construyeron e hicieron ampliaciones sin tener los permisos para ello.

“La Administración Municipal debe tomar una determinación, por eso vamos a convocar a una mesa de trabajo, a fin de que se determine si se debe reubicar la fábrica o se deben reubicar a las familias que están ahí, porque lo cierto es que no pueden seguir ambos en el mismo lugar, dado que estamos hablando de un perjuicio para las personas. Se debe tener en cuenta también otra situación, que si se opta por la reubicación y la Administración no logra llegar a un consenso para ello, nosotros tenemos que iniciar las acciones que nos corresponden…

…La idea es prevenir y empezar a solucionar el problema de fondo, por tal razón se citará al ejecutivo, con el objetivo de que nos diga si esa es la opción a seguir, o si hay más alternativas. No podemos olvidar que en caso de que haya reubicación, las personas tienen prelación para continuar allí por encima de cualquier actividad industrial, cualquier decisión que se tome debe garantizar los derechos fundamentales de la comunidad. Haremos una reunión con los vecinos para explicar la situación, también citaremos a la Administración y a los dueños de la fábrica”, explicó el Personero de Soacha.

En contraste, la Presidenta de la JAC de Compartir La Isla, Nancy Cruz, reiteró que la fábrica no estaba ahí cuando ella y sus vecinos compraron sus casas, y relató que inicialmente el predio donde la empresa está ubicada era un bosque. Adicionalmente, sostuvo que aunque en su momento la mencionada empresa cumplía con toda la normatividad para poder operar sin afectar a la comunidad, en la actualidad se están violando todas las reglas del caso. Cruz indicó que en un principio Laminados JAB SAS funcionó como una fábrica de palillos, y que después se convirtió en fábrica de muebles, luego una productora de sal, hasta que finalmente se convirtió en lo que es ahora:

“La situación ha empeorado, las casas están más averiadas y la empresa sigue trabajando como si nada. El ruido es tenaz, a veces trabajan en la noche para que los vecinos no digamos nada. Estamos hablando de aproximadamente cuadra y media la que se está viendo afectada con este problema. Yo espero que las autoridades retomen las cosas y hagan bien la tarea, porque se sabe a conciencia que esa fábrica se tiene que ir del barrio. Si no quieren que la fábrica salga de aquí, entonces deben comprarnos todas las casas afectadas para que nosotros nos vayamos a vivir a otro lado, y estas personas se queden con su fábrica. No Puede ser posible que nosotros hayamos llegado de primeras, y que esta fábrica haya llegado después, pero que ahora se le dé preferencia a la empresa”, concluyó la Presidenta de la JAC de Compartir La Isla.