Esta vez no se trata del riesgo de inundación, tampoco del temor de que el afluente se desborde, se trata de la irresponsabilidad de aquellos que durante los últimos meses se han encargado de realizar el dragado del río, que haciendo caso omiso a las advertencias de la comunidad, han provocado que el terreno que sostiene los puentes que cruzan las aguas, haya cedido.


protesta-Hogares-Soacha-Apiros

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Hace poco más de un mes, los líderes de los barrios cercanos a la ronda del Río Soacha habían hecho un llamado de atención por la forma errada como se estaba realizando el dragado de este cauce, pues la maquinaria estaba ampliando hacia los lados del canal, cuando lo correcto era que se excavara para sacar todos los sedimentos y las basuras que hacen que el agua se rebose y el río se desborde.

Adicionalmente, con lo anterior sólo se estaba logrando que el terreno se debilitara y las calles se empezaran a agrietar, además de propiciar que los soportes de los puentes cedieran, al punto que hoy uno de estos, el que está frente a la IE Eduardo Santos, ya se desprendió en uno de sus puntos.

“Al caerse la banca por debajo del puente, este se pone en riesgo. Las personas cruzan por él sin darse cuenta del peligro inminente, ojalá la Administración Municipal se dé cuenta de esto y busque una solución inmediata”, explicó Pedro Guzmán, Presidente de la JAC del barrio Pradera II sector.

Pero sumado al desprendimiento del puente, otra de las preocupaciones de los residentes de los mencionados sectores, es que las vías también se están ‘despedazando’ como resultado de la insistencia con que el personal (que no se sabe de dónde viene según los mismos vecinos) sigue sacando tierra de donde ya no se puede, y a cambio no se preocupen por extraer los sedimentos, lodos y basuras que están el interior del Río Soacha, que a su vez es lo que realmente propicia el desbordamiento y la inundación.

Basta simplemente con ver, para darse cuenta que la tierra está débil y que sin necesidad de que llueva, ésta cae haciendo que la vía ceda y se vaya reduciendo el camino para que tanto peatones como vehículos puedan transitar.

El peligro es inminente y lo cierto es que desde hace rato no se toman medidas de choque que perfectamente hubiesen podido evitar lo que hoy se ve en esta parte de la comuna seis.