Sumado a las emergencias presentadas en Villa Esperanza El Barreno, Nuevo Colón, La Capilla y otros sectores del Municipio, ahora es la comuna seis la que se ve afectada por el invierno, pues un alud de tierra destrozó parte de una humilde vivienda de madera y lata, ubicada en este barrio que colinda con San Carlos y parte de Llano Grande.


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El desastre ocurrió a mediados de esta semana cuando en la modesta e improvisada vivienda se sintió un estruendo que sorprendió a las cinco personas que se encontraban en su interior, quienes momentos después se percataron de que una porción del cerro que rodea su casa cayó en la parte trasera acabando con el comedor, la sala y la mitad del baño.

“Con tanta lluvia que ha habido en estos días, se vino una parte de la loma encima de la casa y nos la volteó. En ese momento estábamos viendo Televisión cuando de repente sentimos un ruido muy fuerte en la parte de atrás de la casa, donde estaba el comedor, el baño y la salita, quedando intacta únicamente una parte del baño. Todo está arrumado, en este momento estamos durmiendo uno encima del otro y a duras penas los vecinos me han podido colaborar con mercado y algunas otras cosas para lidiar la situación. Hasta el momento ahí vamos, porque por ahora ningún organismo de emergencia se ha presentado y sólo han venido los medios de comunicación”, explicó Flor Ángela Leal, Propietaria de la casa.

Dentro de la deteriorada vivienda habitan una anciana de 90 años, un niño de 5 y dos adolescentes de 14 y 15 años, además de Doña Flor. En la presente temporada invernal es la primera casa que se ve afectada por las lluvias en este sector, aunque vale la pena destacar que con esta es la segunda vez que ella sufre los estragos del clima.

En julio de 2010, la Sra. Leal fue una de las damnificadas del barrio Llano Grande, en esa ocasión lo perdió todo. Después ella se fue para Villa Julia, donde aún está pagando el lote en el que construyó su ‘rancho’, a través de cuotas mensuales de $300.000, que logra reunir gracias a lo que se gana con la venta de arepas. Hoy, de nuevo se ve enfrentada a esta difícil situación.

“Acá llevo todo lo que va corrido de este año, desde el mismo momento en que ocurrió la emergencia solicité los auxilios para los damnificados, pero lo que he recibido ha sido nulo porque sólo obtuve algunos mercados de forma esporádica, aunque en concreto no se ha solucionado nada. Villa Julia también es un sector de alto riesgo, somos varias las familias que tenemos ese mismo problema, hay en promedio 125 viviendas, cada una de 5 a 6 habitantes aproximadamente y por el momento no se ha tomado ninguna clase de medidas”, concluyó Leal.