Luego de conocerse la declaratoria de nulidad del contrato de la doble calzada Bogotá-Girardot por parte del Tribunal Administrativo de Cundinamarca, el presidente de la Agencia Nacional de Infraestructura (ANI), Luis Fernando Andrade, dijo que analizará con detenimiento el fallo y si hay opción de apelar, lo hará.


El anuncio lo hizo luego de conocerse el fallo del Tribunal Administrativo de Cundinamarca que declaró la nulidad total de ese contrato, firmado en julio del 2004 entre el entonces Instituto Nacional de Concesiones INCO y la Concesión Autopista Bogotá-Girardot S. A.

El fallo señala que hubo ‘desviación de poder’, motivo por el cual pidió investigar penal y disciplinariamente al ex ministro de Transporte Andrés Uriel Gallego, y al hoy cabeza de la banca de inversión Bonus, Juan Manuel Martínez Paz, quien manejó dichas licitaciones, teniendo en cuenta que los mencionados funcionarios ‘realizaron múltiples maniobras para desvirtuar la experiencia’ del Consorcio Sumapaz, grupo que competía con los Nule.

Dice el tribunal que el INCO vulneró los principios de responsabilidad, transparencia y selección objetiva, y que aunque el entonces ministro Gallego pidió referencias en Venezuela del Consorcio Sumapaz, no tuvo en cuenta esa información, por lo que el Tribunal considera que hubo favorecimiento para adjudicar el contrato.

Así las cosas, el fallo considera que quien debió ganar la licitación fue el Consorcio Sumapaz, pero que por no tener en cuenta los documentos que acreditaban su experiencia en la construcción de túneles, quedó de segundo en la calificación hecha por el Estado.

Hay que recordar que la construcción de la doble calzada Bogotá-Girardot completa ocho años en ejecución, y que con el actual fallo del Tribunal Administrativo de Cundinamarca, la Nación tendrá un detrimento patrimonial superior a los 59.000 millones de pesos.