Quizá no sea fácil para el común de los ciudadanos repetir en el lenguaje cotidiano la expresión (multitransfuguismo) para definir las más infinitas variedades de trashumancia política que caracteriza a ciertos círculos y grupos políticos que suelen rodear las campañas de algunos candidatos en algunos círculos electorales de Soacha.


Existe en esta fauna una especie que con sorprendente cinismo presenta una rara “auto mutación” digna de la evolución de las especies de Darwin; es el entorno de los candidatos compuesto en su círculo más cercano por un séquito de lisonjeros, lagartos, soba solapas y advenedizos de la política, que lo rodean y lo adulan al comienzo de la travesía y luego lo abandonan en masa cuando el barco se va a pique, es decir cuando la campaña se pierde.
Este círculo o anillo tiene entre sus figuras más destacadas a varios cuasi pensionados aspirantes, familiares, allegados y ex funcionarios en uso de buen retiro.

En el segundo círculo o como se suele decir ahora en el segundo anillo se encuentran varios ex funcionarios y/o contratistas recién desvinculados de la traumática y cuestionada administración Martínez que representan esa exótica fauna.

Esta especie tiene la particularidad de que cuando se quedan sin cargo automáticamente mudan totalmente de piel, se camuflan con natural destreza y creen que pasan desapercibidos y resultan formando parte de las campañas de sus antiguos adversarios.

De esta fauna sus exponentes más notables son algunos ex alcaldes, ex directores de tránsito, ex secretarias de Desarrollo Social, ex directores de Participación Comunitaria, ex dirigentes de partidos, ex concejales, ex asesores jurídicos, ex directores de control interno, ex directoras de Medio Ambiente, ex contratistas y en general todos los ex que suelen ser declarados insubsistentes por su “misión cumplida” y sobre todo, según dicen, por sus presuntas y continuas deslealtades con la administración “Soacha para vivir peor”.

Lo mejor de esta exótica y carnavalesca fauna es que sin ningún pudor ni vergüenza, sus más connotados representantes con cara de “yo no fui”, levantan la mano a su nuevo jefe político en una clara demostración de penitencia y perdón público.

Los adversarios que esta administración engendró, no solo usufructuaron el cargo y los privilegios derivados del mismo, sino que disfrutaron de la pródiga contratación de cada secretaria y de cada dirección de la administración municipal.

La ideología, los principios políticos, la ética, la identidad y la pertenencia a sus partidos que conformaban su camuflaje favorito, son el lastre más pesado que abandonan cuando el barco se va a pique para poder mantenerse a flote en la vida política local. Son unos verdaderos artistas de la sobrevivencia, son unos verdaderos animales…… de la política.
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