Luego de una audiencia de cerca de seis horas, la Juez Tercera Penal del Circuito Especializado de Bucaramanga dictó condenas entre 28 y 55 años de prisión contra los ocho militares implicados en la muerte de Andrés Pesca Olaya y Eduardo Garzón Páez, asesinados en Cimitarra (Santander) en marzo de 2008.


Cabe recordar que desde el 3 de junio pasado, ese mismo Despacho declaró culpables a estos individuos, quienes presentaron a las víctimas como guerrilleros muertos en combate en el mencionado Municipio santandereano. De la misma manera, el Juez había accedido el 28 de junio anterior a la solicitud hecha por Guillermo Pacheco Anzola, uno de los soldados condenados, quien a última hora cambió de abogado y pidió tiempo para preparar la apelación.

Al momento de dar lectura del fallo, el Juez señaló que durante la operación en la que murieron Pesca y Garzón, los uniformados “ejecutaron actos atroces que no tenían relación alguna con su servicio”. En ese sentido, vale la pena recordar que estas personas también fueron encontradas culpables de los delitos de Desaparición Forzada y Agravada, además de Peculado por Apropiación.

Sinopsis de los condenados

• Teniente Coronel Wilson Javier Castro Muñoz, Comandante del Batallón: 54 años, 9 meses y 18 días de prisión.

• Teniente Eduardo Antonio Villar Irriarte: 55 años, 4 meses, y 24 días de prisión.

• Sargento Vice primero José Eduardo Ñiámpira Benavides: 55 años, 4 meses y 24 días de prisión.

• Soldado Profesional Guillermo Pacheco Anzola: 29 años, 4 meses y 24 días.

• Soldado Juan Carlos Álvarez: 54 años, 2 meses y 12 días de prisión.

• Soldado Nelson Ospina Tavarel: 28 años, 2 meses y 12 días de prisión.

• A los soldados Venancio Puente Guapachá y Germán Augusto Oliveros se les condenó a 28 años, 2 meses y 12 días.

Cabe destacar que el proceso de Bucaramanga es el más avanzado de los que se adelantan en varias ciudades del país por la desaparición y muerte de 19 jóvenes del municipio de Soacha.