Por una amplia mayoría, el Congreso de la República aprobó hoy en último debate el proyecto de ley del Acuerdo entre Colombia y Japón para la liberalización, promoción y protección de la inversión, el cual fue suscrito en Tokio el 12 de septiembre de 2011.


El objetivo de este Acuerdo es de doble vía: por un lado, busca atraer inversión japonesa al país, y por otro, pretende impulsar y proteger las inversiones que los empresarios colombianos tienen en Japón, que es una de las economías de mayor relevancia en el mundo, polo de crecimiento y desarrollo tecnológico y económico.

Según las cifras de inversión de la balanza de pagos del Banco de la República, durante el periodo 2004 a 2013, Japón se ubicó como el tercer destino de inversión de Colombia en Asia. Justamente en ese país se han identificado oportunidades de negocio para los inversionistas colombianos en sectores como aceites y grasas, atunes, avícola, cacao, peces ornamentales, ceras, artesanías, autopartes, productos químicos orgánicos, bisutería, calzado y cuero, entre otros.

Con el Acuerdo también se busca atraer la inversión japonesa hacia Colombia, lo que permite crear puestos de trabajocalificados para los colombianos y propiciar la transferencia de tecnología a empresas locales.

“La aprobación de este Acuerdo es una noticia positiva porque va a fomentar la inversión de Japón en Colombia. Ellos vendrán a establecer empresas aquí, a traer empleo, a traer tecnología y también a permitirles a los colombianos aprender del sistema económico y productivo japonés. Este acuerdo va a fomentar esas inversiones, y lo más importante, va a fomentar empleo en el país”, dijo el Ministro de Comercio, Industria y Turismo, Santiago Rojas Arroyo, al término del debate.

Se estima que la inversión extranjera directa de Japón en el mundo en 2013 llegó a los USD 111.400 millones.

El Ministro aclaró que este acuerdo no tiene nada que ver con aranceles, ni con eliminación de barreras arancelarias. El propósito es darles garantías y seguridad jurídica a los inversionistas japoneses que quieran establecerse en Colombia, por lo cual es imperativo diseñar políticas que atraigan capitales foráneos que aumenten la productividad de Colombia.

El proyecto pasa ahora a revisión de la Corte Constitucional.