Con la presencia de líderes comunales, comunidad y el secretario de planeación Orlando Ramírez, la comisión segunda del concejo aprobó en primer debate el proyecto de acuerdo No. 23, el cual permite implementar un nuevo modelo de nomenclatura vial y domiciliaria para el municipio de Soacha.


Durante la sesión en comisión, los asistentes al recinto se mostraron de acuerdo con el proyecto, pero advirtieron que es el municipio y los mismos urbanizadores son quienes deben asumir el costo de las placas, argumentando que el pueblo no aguanta más impuestos.

“Lo que pasa es que la comunidad ya no tolera un peso más de impuestos, porque estamos pagando en estrato tres un promedio de 450 a 500 mil pesos. La idea sí es buena, pero sería mejor que a los residentes nos dieran los números y nosotros mandamos a hacer las placas y se acabó. Que nos digan las especificaciones y así nos va a salir más barato. Bogotá hizo toda la nomenclatura pero allá no cobraron”, manifestó el edil de la comuna dos, Hernando Cruz.

Para el secretario de planeación es un proyecto de inicio al avance del ordenamiento de lo existente en el municipio, teniendo en cuenta que la localización de las nomenclaturas viales y domiciliarias de la ciudad no se encuentran unificadas por parte de las empresas de servicios públicos, mucho menos por las bases catastrales que tiene el municipio dentro del recaudo del impuesto predial, y la misma oficina de registros e instrumentos públicos.

El proyecto está liderado por la secretaría de Planeación que conlleva el diseño de toda la nomenclatura oficial del municipio, partiendo de unos ejes estructurantes, en el cual cada uno de los sectores de la ciudad va a tener relación con su origen que es la carrera 7 y la calle 13; cada uno va a tener una nomenclatura partiendo de estas vías.

“No es como se encuentra en este momento, que tenemos una calle 12 con carrera 7 en el centro, y esa misma dirección se repite en la Despensa y en la comuna uno. Es muy importante la localización de los sectores sur y este, que también están mal indicados dentro de la nomenclatura actual provisional que tenemos en el municipio”, explicó el secretario.

El municipio ya cuenta con el estudio y diseño de nomenclatura que realizó la secretaría de planeación, con un aporte aproximado de 800 millones de pesos, tenemos la cartografía, los estudios, las bases de datos, pero eso no sirve si no se materializa, es decir, si no se instalan todas las placas, principalmente las viales y las domiciliarias, a cada uno de los predios, proceso que tiene un costo aproximado de 4.200 millones de pesos.

“El municipio no cuenta con ese recurso, por eso estamos invitando al concejo municipal a que dentro del proyecto de acuerdo quede inmerso una contribución por parte de los ciudadanos, para que cada uno aporte lo que le corresponde a la hechura e instalación de su placa, que estamos hablando de alrededor de 20 mil pesos, aunque el verdadero aporte lo establecerá el cabildo y será el 3% de un SMLMV, estamos hablando de cerca de 17 mil pesos, el resto lo aportaría el municipio; también entrarían las entidades privadas y los nuevos desarrollos urbanísticos, teniendo en cuenta que ellos también se van a beneficiar”, agregó Ramírez.

En la socialización del proyecto en comisión quedó establecido un parágrafo que estipula que para cada asignación de nomenclatura que vaya a dar la secretaria de planeación, se debe tener la acreditación del pago de esa contribución de certificación individual por predio, no por conjunto, para que se pueda asignar.

Según el Concejal Andrés Jaramillo, quedó estipulado que se buscarán los recursos por parte de las empresas privadas y que del 5% que se tenía destinado para la comunidad, baja a un aporte del 3%, atendiendo el llamado de los líderes asistentes a las barras.

Ahora el proyecto pasa a su eventual aprobación en plenaria el próximo viernes 30 de noviembre.