Tres votos contra dos fue el resultado con el cual la Comisión tercera del Concejo negó por ahora la posibilidad de que en Soacha se cree la Secretaría de Movilidad, cuyo objetivo era dar al municipio la autonomía del control y la regulación del tránsito y el transporte que circula por la ciudad, teniendo en cuenta que la autoridad se encuentra actualmente en manos del departamento de Cundinamarca.


Argumentando la existencia del Acuerdo No.33 del año 2008, que en su momento había dado vía libre a la creación de la Secretaría de Movilidad, además de otros motivos de disciplina política por las directrices de su partido, como fue el caso de la Concejal Nelly Cubillos, se sumó la posición de los concejales Eleázar González y Soraya Escobar que votaron negativamente la posibilidad de aprobar este proyecto de acuerdo.

Eso fue lo que dijeron algunos de los cabildantes:

“La creación de la Secretaría de Movilidad ya se había aprobado desde el periodo pasado, pero en este nuevo Proyecto que se presentó la propuesta llegó para ser entregada en Concesión. Yo me debo a mi partido que es el Polo Democrático, y no puedo votar por la privatización, por este motivo di mi voto negativo al Proyecto. Por otra parte, si hay un Acuerdo que está vigente, ¿por qué no nos regimos a este?, ¿para qué crear otro acuerdo que autoriza una concesión? Por eso fue que no aprobé ese proyecto”, explicó la Concejal Cubillos.

Por otra parte, el Concejal Juan Carlos Arias, ponente de la iniciativa y quien además votó positivamente por el Proyecto, manifestó: “El Proyecto no pasó sencillamente porque algunos concejales no estuvieron de acuerdo, hubo tres votos en contra y dos más a favor. No obstante, vale la pena mencionar que el Proyecto fue sensibilizado y estudiado muy juiciosamente con la presencia del Director de Transporte, la Secretaria de Infraestructura y los secretarios de Planeación y Hacienda, además de los asesores jurídicos del Concejo y la Alcaldía. El Proyecto tuvo todo el concepto jurídico y técnico, era un proyecto para que hubiera pasado sin ningún inconveniente, pero desafortunadamente no fue así”, sostuvo Arias.

En contraste, el Director de Transporte Jaime Ramírez, indicó que para la Administración Municipal fue un poco frustrante la no aprobación del proyecto, al igual que para la comunidad:

“Toda la propuesta del municipio está enfocada a obtener autonomía para tomar decisiones en materia de movilidad y circulación, pues el tráfico tiene implicaciones en todo lo que tiene que ver con la vida de un municipio, tanto para los peatones, los motociclistas, los conductores, los agentes de tránsito y los trámites con vehículos en sí. Hoy todas estas actividades y actuaciones están en cabeza del departamento, pero obviamente que el municipio tiene que seguir aspirando a esto para obtener su autonomía y tener la capacidad de poder manejar tanto el transporte como el tránsito que es la actividad complementaria, a fin de que la ciudad pueda desplegar todo lo que tiene que ver con la seguridad vial en el corredor Bogotá – Soacha – Bogotá”, señaló el Director de Transporte de Soacha.

El Proyecto de Acuerdo No. 33 tenía vacíos jurídicos:

Pero aunque los concejales que votaron negativamente argumentaron que la Secretaría de Movilidad se podía crear bajo el amparo del Acuerdo No. 33, lo cierto es que este tenía una serie de vacíos jurídicos y legales que impedían su puesta en marcha, por lo que bajo esta figura no era posible bajo ninguna circunstancia crear la Secretaría de Movilidad:

“En el año 2008 aprobamos el Proyecto de Acuerdo No. 33, con el cual avalamos la creación, en ese entonces, de la Secretaría de Movilidad. Sin embargo este proyecto tuvo un inconvenientes, pues para poder hacer viable eso se requiere de un concepto de la Secretaría de Planeación de Cundinamarca, el cual llegó después de la aprobación, por eso este proyecto no fue viable para su implementación. El Proyecto que estaba cursando en la Comisión tercera ya tenía el concepto de Planeación Cundinamarca, entonces lo que se quiso fue derogar el Acuerdo No. 33 de 2008, por lo tanto este proyecto sí le servía al municipio, pues traía todos los soportes para poder crear esta Secretaría”, expresó el Concejal Arias.

“De acuerdo con los requisitos legales hoy vigentes, soportados en una decisión del Consejo de Estado, el proceso por el que se aprobó el Proyecto de Acuerdo No. 33 de 2008, estaba viciado de ilegalidad, porque entre los requisitos que se exigen para crear la Secretaría, se requiere que el municipio obtenga un concepto previo por parte del departamento de Cundinamarca. Sin embargo, en su momento ese concepto no fue previo, sino posterior a la creación de la Secretaría, lo cual generó que esto se encontrara inmerso en la ilegalidad. Vale la pena resaltar que lo que queremos es subsanar la ilegalidad y crear un nuevo proyecto que recoja el espíritu del Acuerdo de 2008, adicionando otros temas para solucionar cualquier irregularidad que pueda presentar en el trámite, porque mientras que yo esté aquí las cosas se hacen legalmente, o simplemente no se hace nada”, aseguró Jaime Ramírez.

Para la Administración Municipal y para quienes defienden la idea de crear la Secretaría de Movilidad de Movilidad de Soacha, es claro que para llegar a un consenso con los concejales, se debían hacer ajustes al texto y al articulado del proyecto, como por ejemplo omitir y/o suprimir aspectos coyunturales como el de entregar en concesión la administración de la Secretaría de Movilidad. Al respecto, así respondió la Concejal Cubillos:

“Desde un comienzo, sin haber sensibilizado el proyecto, yo les manifesté muy claramente a los secretarios de Planeación y Hacienda, además del Director de Transporte, la intensión de quitar del Proyecto el Artículo número cuatro, que era el que daba facultades para entregar la Secretaría en concesión. No obstante, el Secretario de Hacienda me dijo que primero se iba a sensibilizar y después se iba a mirar si la Secretaría se dejaba o no en concesión, porque nosotros no podemos aprobar para luego estudiar el Proyecto”.

Reacción de la comunidad:

Sin duda la reacción de la comunidad no fue la mejor, teniendo en cuenta que gracias a que la administración y la regulación del tránsito en Soacha están en manos del departamento, muchos ciudadanos han sido víctimas de los abusos y las irregularidades cometidas por los agentes de la Policía departamental, lo que indica que ante la no aprobación del Proyecto de Acuerdo No. 25, se ve lejana la solución de esta problemática:

“Me parece grave que el Concejo no haya aprobado este proyecto, primero fue lo de los 30.000 millones para arreglar las calles y ahora esto, de verdad parece que primaran los intereses particulares de ellos que el bienestar de todo el pueblo soachuno. ¿Será que a ellos no les afecta que el departamento se esté enriqueciendo con la plata de los comparendos y las multas?”, dijo Alberto Quintero, habitante del barrio Compartir.

“No es la primera vez que esto pasa, recuerdo que pasó lo mismo cuando se presentó lo de las ciudadelas educativas y el Soacha Cable. No sé qué les pasa a estos señores, a principio de año no hacían sino repartir condecoraciones a diestra y siniestra, y ahora se niegan a los proyectos que buscan beneficiar a los habitantes de Soacha, porque no olvidemos que con la creación de la Secretaría llegarían muchos recursos para poder invertir en vías, señalización e instalación de semáforos”, manifestó Héctor Villamil, residente de la comuna uno.

“Personalmente estoy cansada de que los policías de tránsito de Cundinamarca estén persiguiendo a los conductores sin ninguna causa justa, se supone que la idea del proyecto es acabar con este problema, pero por lo que veo a los concejales eso no les interesa, porque a juzgar por las explicaciones que han dado en los medios de comunicación, no tienen una verdadera justificación para haber negado este proyecto”, concluyó Alcira Calderón, habitante de Soacha.

Aunque la votación fue negativa en esta ocasión, existe la posibilidad de que más adelante en un nuevo periodo de sesiones, el ejecutivo pueda volver a presentar este proyecto de acuerdo, aunque eso significa que la creación de la Secretaría de Movilidad tendrá que seguir aplazándose por encima de la apremiante necesidad y los beneficios que traería.