Hasta con hombres del ESMAD se intentó hacer una conexión de agua en Llanos de Soacha con el fin de surtir del líquido a una nueva urbanización que se construyó en este sector de la comuna uno. La comunidad se opuso argumentando que ahora la presión es baja y que se quedarán sin el servicio en los pisos altos.


Hace veinte años los habitantes de Llanos de Soacha instalaron su propia red de acueducto, de la cual son dependientes varios barrios aledaños a este sector cercano a Indumil.

“La tubería que nos surte del preciado líquido fue instalada artesanalmente por los habitantes del barrio hace veinte años, esta consta de un tubo de cuatro pulgadas que llega desde Indumil y después distribuye a todo este sector con una de red de seis pulgadas. Desde hace algunos años el acueducto nos ha estado proponiendo hacer una especie de “anillo” para poder surtir a las urbanizaciones que están construyendo, sin embargo nosotros no lo hemos permitido porque sabemos que eso nos bajará la presión del agua”, explicó Matilde Fino, líder comunitaria.

La comunidad no está de acuerdo con anexar nuevas redes de acueducto a la instalada por ellos hace dos décadas, porque en septiembre de 2014 la empresa constructora Amarilo se conectó a las redes de Llanos de Soacha que limitan con Ciudad Latina, y desde entonces los habitantes aseguran que el agua no tiene la suficiente presión para subir al segundo y tercer piso de sus casas, razón por la que coincidieron que una conexión más puede empeorar la situación e incluso dejarlos sin el preciado líquido.

“En horas de la mañana nos advirtieron que unos ingenieros habían traído una máquinas para hacer una obra en nuestra red de acueducto, enseguida varias personas de la comunidad asistieron. Los ingenieros Alejandro Dosa y Fernando Rivero, aseguraron ser de Servicios Públicos de la administración municipal, nos dijeron que iban a realizar la anexión para surtir de agua a la urbanización vecina que está construyendo Amarilo; cuando les dijimos que no lo permitiríamos nos amenazaron con pasar por encima de nosotros, entonces llamaron a la policía y a no más de 30 personas de la comunidad nos enviaron aproximadamente cuarenta hombres del ESMAD, para controlar la situación”, detalló Yolanda Talero, secretaria de la Junta de Acción Comunal de Llanos de Soacha.

Ante la tensa situación, asistió el Secretario de Infraestructura, Ernesto García, en compañía del Director de Servicios Públicos, quienes hablaron y se dirigieron a la comunidad, junto con el Comandante de la estación de Compartir. Finalmente se llegó a unos acuerdos y compromisos con la comunidad para garantizar el bienestar de todos los residentes del sector.

“Conocedores de la problemática social y técnica que la comunidad manifiesta, nos comprometemos a revisar todos los planos de acción diseñados por Amarilo y el Acueducto con el fin de dar a conocer a los habitantes el proyecto, como debió hacerse desde un principio. Así mismo les informaremos de manera oportuna si los planos no afectarán la presión del agua, pues el objetivo final de nuestra intervención será que la presión se mejore para todos, al tiempo que pueda surtir a los de la nueva urbanización. Desde la Secretaría de Infraestructura seremos garantes para que la calidad del servicio no disminuya en Llanos de Soacha y sus barrios aledaños”, aseguró el Secretario de Infraestructura.

No obstante, la comunidad aún manifiesta su preocupación por la posible intervención sin autorización de ellos, teniendo en cuenta el comportamiento de los dos ingenieros que estaban acompañando la obra y que eran de la administración municipal, quienes una vez llegó el Secretario de Infraestructura, “recibieron un llamado de atención por parte del secretario, incluso aseguraron que no nos habían amenazado con pasar sobre nosotros, cuando sí lo hicieron”, relató Matilde.

Finalmente la comunidad estará al tanto de las reuniones que se efectúen entre la empresa constructora y la administración municipal para tener garantía de que su servicio de agua volverá a funcionar como lo hacía hasta el 2014. Por otro lado también reiteran a la Secretaría de Infraestructuras y a la Dirección de Servicios Públicos, que deben garantizar que la empresa constructora no intervenga hasta que todos los parámetros estén claros, constituidos de forma legal y que garanticen el bienestar de todos los residentes del sector.