William Plazas es artesano soachuno que gran parte de su vida la ha dedicado a la construcción de rompecabezas y juegos.

Estos juegos están hechos a base de madera con distintos colores para resaltar la objetividad y la finalidad que tiene cada escenario; sus acabados son en aceite de linaza, lo que lo convierte en un producto más llamativo y duradero. Son netamente didácticos, entretenidos, estimulan la creatividad, además de esto contribuyen con el aprendizaje y fortalecimiento de la memoria.

Se encuentran divididos en cuatro tipos: juegos colectivos en donde participa más de una persona, como el parqués, dominó, ajedrez y jenga, y los juegos de cuerdas, que son maderas combinadas con cordones y argollas, o en su defecto con semillas donde aumenta el nivel de agilidad y la destreza del participante, como el lápiz loco, anillos locos, tablillas, el laberinto de cuerdas, entre otros.

También se encuentran los juegos de retos básicos donde la dificultad de armado es compleja y requiere gran concentración; entre los más conocidos está el cubo soma, el cubo inclinado y los cruces entre piezas para armar una figura sólida. Finalmente está el pentomino, donde el reto es llenar un espacio, es algo difícil pero no imposible porque la cantidad de formas de armar en un solo espacio supera las dos mil veces.

Diferentes juegos hechos de madera son los que realiza este artesano soachuno

“Lastimosamente estos trabajos manuales hoy en día nadie los valora, especialmente la población juvenil, se puede decir que estas generaciones a la final no tienen la culpa de nada, la culpa de todo la tienen los padres de familia porque en vez de inculcarle a sus hijos juegos que de verdad aporten al  intelecto y ayuden a explotar todas esas habilidades,  prefieren comprarle esas tales consolas de videojuegos como los Xbox, Play Station, Nintendo y hasta las tablex,  que lo único que hacen es retardar su desarrollo psicomotriz, cognitivo y hasta social”, dijo William Plazas, artesano de Taller Lúdica.

Plazas también comentó que trabaja con su esposa e hija y que lleva más de 25  años en esta labor, tiempo durante el cual  han participado en distintos eventos como la feria del libro, la feria de las colonias, ferias en Medellín,  Cali y Armenia,  y  menciona que dentro de su repertorio hay más de ochenta juegos, cada uno con una finalidad y propósito diferente; la idea de este artesano es que la persona los compre, los disfrute y saque el máximo  provecho.

“Yo quiero que estos juegos no se queden en el olvido y formen parte de nuestra cultura, como leer un libro, hacer una tarea, practicar un deporte, porque con una o dos personas que fomenten esta actividad, fácilmente se puede propagar y hacer de este un espacio de enseñanza, pero sobre todo de compartir en familia”. puntualizó William Plazas, artesano de Taller Lúdica.

Finalmente, si alguien quiere apoyar a Don William con su forma de emprendimiento o quiere saber un poco más de los productos que él ofrece, lo puede contactar en Facebook como Taller Lúdica o al Whatsapp 3213637688.

Por Rafael Rodríguez