“Ascopris”, La Asociación de Colegios Privados de Soacha está de Cumpleaños. Para quienes formamos parte de la Asociación es un motivo de orgullo participar de esta gran historia, desde aquellos momentos en que dimos nuestros primeros pasos en el gran ideal de unir esfuerzos por la calidad de la Educación en Soacha, hasta el momento presente en que nos hemos posicionado como una de las Asociaciones de mayor relevancia en el tema educativo a nivel municipal y nacional.


Nuestra Historia se encuentra plena de triunfos y anécdotas, de momentos difíciles e instantes curiosos, pero sobre todo, de múltiples encuentros educativos que propenden por la formación y actualización de nuestros maestros, siempre con la mira puesta en la calidad, la pertinencia y la pertenencia educativa de cada una de las personas que con su labor se convierten en pilares fundamentales de nuestras instituciones.

Hoy no solo pretendemos capacitar y actualizar a nuestros educadores, pretendemos fundamentalmente llegar al corazón de los primeros trasformadores de una sociedad: Los Docentes. La temática del CONGRESO PEDAGÓGICO “NUEVAS TENDENCIAS DE LA EDUCACIÓN EN COLOMBIA” que se realizó el 24 de octubre y con el cual lanzamos las actividades de celebración de nuestros 20 años, nos muestra que ser maestro va mas allá de impartir conocimiento, nos enseña que el verdadero docente no es aquel que sabe mucho y que acumula gran cantidad de conocimientos, sino que por el contrario, el verdadero maestro, es aquel que con todo lo que sabe y con la innovación, creatividad y nuevas estrategias pedagógicas, puede generar en sus estudiantes un gran interés por aprender y utilizar ese aprendizaje en beneficio de su sociedad. El Educador es el pilar fundamental en la construcción de un pueblo, es el primer generador de cambios positivos en la estructura social y en la mentalidad de las personas, es quien, con su infinito amor y dedicación, día a día forma a las futuras generaciones que llevaran los hilos de nuestra Nación.

Ser Docente es algo especial, es una profesión diferente a las demás, es una profesión tan importante que incluso los grandes personajes de la Historia de nuestra humanidad, los grandes científicos, los grandes artistas, los seres más notables, antes de ser grandes, pasaron por un aula, conocieron un maestro y fueron inspirados por él, es una profesión tan maravillosa que no nos permite la opción de no amarla con todo el corazón. Un Zapatero, un Ingeniero o un piloto pueden no amar su profesión, basta con que sepan ejecutar muy bien su trabajo para realizarlo, pero el maestro que no ame su labor, el maestro que no se apasione por dar lo mejor de sí a sus estudiantes, no podrá ser trascendente, no podrá dejar huella en sus almas, no podrá llegar a sus corazones y no podrá enseñar al ser humano a ser una persona íntegra, y sobre todo, plena de calidad en todas las acciones de su vida.

Cuando un docente quiere lo que hace, educa al niño a conciencia, trabajando con esperanza en la formación de valores y principios, cuando un maestro se entrega a su estudiante, lo trata con cariño, con afecto, lo comprende y lo sorprende, cuando un profesor se identifica con su rol pedagógico y afectivo le está dando al joven la oportunidad de afianzar su seguridad personal, de levantar su auto estima, de quererse a sí mismo, le está generando la necesidad de acrecentar su nivel de interacción social y lógicamente su nivel de solidaridad y de compromiso, le está generando el entusiasmo de aprender, las ganas de pensar, el deseo de saber convivir, de ser responsable y dedicar su vida a servir y ayudar a la humanidad.

ZIg Ziglar decía “El Amor muestra que Usted es Humano, y las estadísticas muestran claramente que todos preferimos maestros que son humanos”

Los educadores, si en algo debemos ser expertos, es en el arte de convivir con nuestros jóvenes y sobre todo conquistarlos. Nuestra labor no se trata simplemente de llenarles la cabeza con conocimientos que ya están escritos en los libros, no se trata solamente de saludarlos porque nos cruzamos con ellos todos los días, nuestra labor, si realmente la amamos, se trata de sonreírles con afecto, de escucharlos con interés, de preocuparnos por sus problemas, de demostrarles que son importantes para nosotros y para el mundo. Educar, se trata de formar para la vida, se trata de enseñarles a convivir en el amor, enseñarles a decidir y asumir la responsabilidad de esas decisiones, enseñarles a pensar y crear alternativas de solución a los retos que plantee la vida, se trata de enseñarles a quererse a sí mismos, en espíritu, cuerpo y mente. El arte de ser maestro, consiste en iluminar las almas de estos hijos adoptivos que la vida nos regaló, y encender sus espíritus, para que sean personas de bien, que con toda seguridad, llegarán a brillar con luz propia y alumbrarán los caminos que recorrerá en un futuro la humanidad.

Muchos de nosotros, en algún momento nos hemos preguntado, para qué tratamos de cambiar una sociedad, para qué tratar con afecto en el aula, para qué hablar de lo humano en mi trabajo?. Qué sentido tiene el amor en la educación?, qué sentido tiene la educación con afecto?.

La respuesta es simple, imaginemos cuan peligroso puede ser el conocimiento en una persona que no tenga amor en su vida, cuan peligroso puede ser un científico que no ame a la humanidad, cuan peligroso puede ser un gran nivel de conocimiento en un corazón lleno de odio hacia el mundo, no olvidemos a aquellos personajes oscuros de la historia, recordemos como su falta de amor y de tolerancia hacia sus semejantes crearon guerras y holocaustos, y pensemos por un instante que esas personas también pasaron por las manos de un maestro. Cuan diferente sería la historia de nuestro planeta, si estos educadores hubieran trascendido en sus estudiantes, si estos educadores hubieran logrado generar en aquellos jóvenes un sentido de servicio y amor por la humanidad.

Hoy, queridos docentes, nosotros tenemos esa oportunidad, tenemos la opción de educar jóvenes que el día de mañana serán los grandes científicos, los grandes artistas, los grandes filósofos, los grandes jefes de nuestro planeta, por qué no aprovecharla para buscar lo que todos soñamos, un mundo más humano, más vivible, más tolerable, una sociedad mejor, por qué no utilizar esa vocación de vida que nos orientó hacia la docencia y buscar, con compromiso y muchas ganas la transformación de la sociedad de nuestro hermoso municipio y de nuestra amada Colombia.

No me queda más, apreciados amigos, que agradecerle al altísimo por esta gran oportunidad de compartir con ustedes este importante espacio de reflexión y aprendizaje, de construcción personal y de crecimiento en la labor educativa, y gracias especiales a los Docentes que hoy se atreven a asumir el reto de comprometerse con su labor, de exprimir hasta la última gota del conocimiento y la visión educativa que hoy nos ofrecen y crecer para beneficio de sus estudiantes, demostrando que, como reza la frase ideológica de nuestra Asociación: “la calidad de la Educación es un compromiso de todos”

Por último, los invitamos a participar e involucrarse desde ya en las actividades de Celebración de Nuestros 20 años, en la búsqueda continua por fortalecer los procesos pedagógicos de nuestro municipio y generar una educación trascendente y transformadora que garantice el cambio social que nuestra Nación tanto Necesita.

A ASCOPRIS…feliz, feliz cumpleaños….

John Faiber Garzón

Presidente.