‘Antígonas tribunal de mujeres’, obra de teatro basada en la historia de los denominados Falsos Positivos de Soacha y en donde varias de las actrices son las madres de estos jóvenes, fue llevada a las tablas de diferentes escenarios de Latinoamérica y Europa en donde tuvo gran éxito.


Aunque aún deben el costo de los tiquetes de viaje, las madres de Soacha y actrices de la obra ‘Antígonas tribunal de mujeres’, están orgullosas de haber conquistado diferentes escenarios internacionales tales como México, Canadá, España y otras ciudades del mundo.

Luz Marina Bernal, una de las madres de Soacha, contó del viaje a un amigo suyo, refugiado de la UP en Vancouver. «Nos ofreció organizar otras presentaciones en Vancouver. Hablamos. Nos pusimos en contacto con académicos de varias universidades. Y en la UBC (University of British Columbia) nos ofrecieron el teatro. Hecho. Vamos a Toronto. Luego nos invitó nuestra amiga Perla de la Rosa, de Ciudad Juárez, al Festival sin Fronteras. Encontrarnos con las madres de Ciudad Juárez era un sueño. Una locura, pero aceptamos. Y nos dimos a la tarea de ofrecer la obra al nuevo gobierno de la ciudad y a la nueva dirección de la unidad nacional de víctimas. Pero nada resultaba».

El artista Eduardo Esparza, Mónica Savdié e incluso Piedad Córdoba donaron obras de arte a las madres y actrices, sin embargo ellas afirman: «Nos hizo gran ilusión, aunque no sabemos aún qué hacer, cómo convertir estas obras en dinero para terminar de pagar los tiquetes a México y Canadá, comprados con tarjetas de crédito».

Posteriormente, llegó la invitación al Festival Iberoamericano de Teatro de Cádiz, uno de los más importantes del teatro iberoamericano, también estuvieron en Jerez, en Sevilla y Madrid.

En la Universidad de Baja California, el decano de la Facultad de Teatro y Cine las presentó y dijo con emoción que era una feliz coincidencia hacía que justo el día de la firma de la paz en Colombia se presentara allí un grupo de artistas que habla en su obra de la necesidad de la paz y de la resistencia civil a la guerra y a sus horrores.

«Ahora, de vuelta al país, debemos imaginar qué inventar para vender o rifar las obras de arte que nos han donado. Esperamos así pagar lo que aún debemos a los bancos. Ya les cancelamos parte de la deuda con lo que ganamos por nuestras presentaciones y lo que conseguimos con las mochilas y la rifa de los tambores. El último tambor alegre lo rifamos en Madrid, pero fue justo dividirnos lo obtenido para traer regalos y pasear un poco por la ciudad», afirmó una de las madres.

Fuente: Elespectador.com