Ante la ausencia de policía y a raíz de la poca colaboración de la institución, los habitantes del barrio San Andrés y sectores circunvecinos intentaron organizarse para hacer frente a la delincuencia, pero las autoridades le salieron al paso argumentando que ese es un mecanismo que la ley no permite.


mercados--3.jpg

Desde hace más de un año, los barrios San Andrés, Quintas de la Laguna, Cobec, Santa Rosa y Satélite de la comuna dos, enfrentan una dura situación de inseguridad a causa de las bandas delincuenciales que atracan a los transeúntes, sin respetar la hora o el lugar, o si son niños, mujeres o adulto mayores.

“La inseguridad es demasiada, hemos solicitado al señor alcalde un Cai móvil y la instalación de una cámara de seguridad, porque esto favorecería a cinco barrios de la zona, pero hasta el momento no hemos tenido respuesta de la carta enviada hace 15 días donde pedimos se nos informe sobre nuestras peticiones. Yo personalmente estuve hablando con él sobre la solicitud de la cámara, tema que se trató en el teatro Sua, donde nos comentaron que esos aparatos abarcaban largas distancias y que eso podía ser más seguro que el Caí, pero hasta el momento no hemos tenido respuesta de nada.
También se radicó la carta de solicitud del Avantel para que podamos entrar en contacto directo con la Policía”, contó Sofía Rivera*, residente del barrio San Andrés.

Preocupados por los constantes asaltos que sufren en la calle y la falta de apoyo de las autoridades competentes, estos habitantes solicitaron la organización de cuadrantes de seguridad conformados por la misma comunidad, petición que fue negada con el argumento de que la organización de estos grupos era un delito.

Como vecina y afectada, Martha Castro* comentó que lo más preocupante es la cantidad de jóvenes drogadictos. “En las escaleras del barrio la Fragua se hacen muchachos desde las seis de la tarde hasta alta horas de la madrugada, consumiendo drogas y robando a las personas que pasan, es algo que en verdad no sé cómo las autoridades nos pueden ayudar, es demasiado peligroso para todos los vecinos de estos barrios”, puntualizó.

Por otro lado y ante la falta de apoyo, los residentes tomarán medidas ante el delicado problema, pues están cansados de los frecuentes atropellos a causa de la inseguridad y la delincuencia. Las viviendas también se están viendo afectadas por el estado en el que permanecen muchos jóvenes, el consumo de drogas hace que estos reaccionen de manera violenta, ocasionando daños materiales a las viviendas y calles.

“Es muy complicada la situación, no es seguro llegar a ningún lado, ni para nosotros como propietarios ni para nuestros hijos; en la noche me toca salir a recoger a mi hija que llega de estudiar, y por las mañanas con los niños cuando salen a la escuela me he dado cuenta de jóvenes que se la pasan en las calles, donde siguen a los niños y les roban las maletas y lo que tengan. La comunidad tenía contemplado organizarse en grupos, comprar avanteles y salir a hacer vigilancia propia, porque la verdad la Policía por aquí ni se aparece, pero no se pudo porque nos dijeron que eso era ilegal, entonces estamos esperando si la alcaldía nos da alguna solución”, concluyó Sergio Moreno*, habitante del barrio San Andrés.

Finalmente, los vecinos denunciaron que la piedra que está en el límite de los barrios Satélite, Santa Rosa y San Andrés se convirtió en un punto crítico. Según varios habitantes, los robos más constantes suceden en este sitio, ya que los transeúntes no ven a los ladrones cuando pasan, estos se esconden para esperar al peatón y atracarlo.

*Nombre cambiado