Aunque no hay muchos casos de contagio en el país y falta información de parte de la comunidad científica internacional, la bacteria USA 300 está en Colombia.


pp-5.jpgDesde hace aproximadamente ocho años apareció en Estados Unidos detectándose en algunos pacientes la presencia de la bacteria STAPHYLOCOCCUS AUREUS y denominada USA 300, resistente a algunos antibióticos entre ellos la meticilina. En el 2001 se reportó en Colombia un primer caso de infección con la bacteria, sucedieron varios casos, pero el que ha sido más mencionado sucedió en el 2005 en Bogotá (en un joven entrenador de Capoeira) ya que allí se pudo determinar con certeza que era un caso de paciente con la presencia de un clon o modificación de esta bacteria, que se ha adaptado a nuestro país constituyendo una seria amenaza para la población ya que en menos de 72 horas puede producir la muerte de una persona. Sin embargo la comunidad científica no posee estudios profundos e información contundente de parte de los investigadores.

En el artículo “MRSA USA300 Clone and VREF — A U.S.–Colombian Connection?” publicado en la página web de la New England Journal of Medicin por Ph.D y M.D César Arias uno de los investigadores pioneros en el tema afirma que: “Todos los pacientes presentaban lesiones en la piel e infecciones de partes blandas, que a menudo se complican. El primer colombiano conocido y aislado de la comunidad, se recuperó en un hospital en Bogotá en 2001. Desde entonces, más aislados se han identificado las cifras llegan a 50 pacientes en siete hospitales de Bogotá”. (Cifra del año 2008)

Investigadores de las Universidades Nacional y del Bosque han adelantado estudios al respecto y hasta este año han encontrado sólo en Bogotá 66 casos de personas portadoras del clon, quienes en su mayoría son deportistas o personas que realizan actividades de contacto físico, pues la bacteria se transmite por medio de la piel.

Todo puede comenzar con un pequeño punto en la piel, similar a una picadura, que cada vez se va haciendo más roja. Después el paciente sufre de fiebre y en menos de 20 horas desarrolla una infección severa. Empieza a toser (sangre en ocasiones), se le dificulta respirar, termina con una neumonía y en los peores casos necrosis en los pulmones y la piel. También puede aparecer como forúnculos muy contagiosos, (similares a barros infectados), en varias partes del cuerpo. La infección puede pasar a los huesos y las articulaciones y lo más grave es cuando el microorganismo se infiltra en la sangre. Una vez allí, puede alojarse en cualquier parte del cuerpo. Esos son los cuadros que se repiten tanto en Estados Unidos como en Colombia.

Pero tener la infección no significa que la persona se vaya a morir irremediablemente, ya que cada organismo responde de manera diferente y un diagnóstico temprano puede salvar vidas. Por eso, el mensaje para la comunidad médica es que se informe de los síntomas y sospeche de cualquier infección severa en la piel o los tejidos blandos acompañada de neumonía. Son realmente muy pocos los casos de contagio que se han encontrado en el país, sin embargo la principal recomendación es la higiene personal y el lavado constante de las manos.

Fuente: Agencia de Noticias Universidad Nacional de Colombia