Madres de las victimas de los mal llamados “falsos positivos” han recibido constantes amenazas contra sus vidas para atemorizarlas y forzarlas a retirar las denuncias en contra de los militares responsables.


Secretario de gobierno-soacha

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Las madres de las victimas de los “falsos positivos” alzaron sus voces para decirle a Colombia lo que está sucediendo con los casos de sus hijos y denuncian las permanentes amenazas que han recibido por medios escritos y llamadas telefónicas, las cuales iniciaron después de iniciar las audiencia en contra de los militares.

Las distintas familias representadas por cada una de las madres víctimas de este delito, han tenido que sufrir la inestabilidad en cuanto a su seguridad y vivienda; el gobierno no les ha prestado ninguna seguridad a pesar de las fuertes amenazas que recaen sobre siete de ellas. Piden protección, no solo para las amenazadas, sino para todo el grupo de madres que luchan con el fin de que este crimen se aclare y se castigue a los responsables.

María Leída Alfonso, asegura que su hija ha recibido llamadas por parte de supuestos periodistas internacionales, quienes acuden a ella para dialogar acerca del caso de su esposo Daniel Andrés Pesca Olaya, asesinado el 28 de febrero de 2008, en Ocaña, Norte de Santander. Lo dudoso es que los llamados “periodistas” la han citado en Monserrate y piden que asista en compañía de sus dos hijos.

El grupo de madres y esposas que reclaman limpiar el nombre de sus hijos, también pide verdad y justicia para que los culpables acepten lo que en realidad hicieron: “llevarlos como carne de cañón para recibir dineros manchados de sangre, seguramente es algo que nunca se borrará de sus conciencias”, expresa Luz Marina Bernal Parra.

En la misma intervención la señora Bernal recuerda que el año pasado el Presidente Álvaro Uribe dijo que habían destituido a 27 militares, “se supone que esos 27 ya no pertenecen a la institución, no entiendo por qué en las audiencias ellos llevan prendas militares. Ahora cada cual está dilatando las audiencias con el fin de dejar vencer los términos, pero aun así seguiremos en la lucha, nosotras no luchamos por dinero sino por justicia”.

Las madres no perdonan

Las madres de los jóvenes asesinados no están dispuestas a perdonar los crímenes que cometieron contra sus hijos, aunque sí les gustaría que el Presidente diera el primer paso para ofrecer perdón a las victimas, que son quienes continúan sin saber qué hicieron con sus hijos.

Los argumentos con los que sustentan el perdón por parte del presidente, es que el no está viviendo la situación de las madres, esposas y hermanos, donde tienen que luchar y al mismo tiempo exponer sus rostros, poniendo en peligro, incluso, a toda la familia. “El presidente salió ante los medios de comunicación diciendo que los muchachos de Soacha no se fueron a coger café sino a delinquir, con qué afán fue a criticarlos de esa manera, ¿acaso el se tomó la delicadeza de averiguar quién era cada uno?”, es el reclamo que hace la señora Bernal.

“Como madres los defendemos, y si el como padre tiene que limpiar el nombre de sus hijos, nosotras también; este caminar hasta ahora está empezando y si tenemos que dar la vida con el fin de que no quede en la impunidad estos casos de asesinato, pues lo haremos”, concluyó una de ellas.

“Yo no perdonaría a la persona que acribilló a mi yerno, dejó a mi hija viuda y a los niños huérfanos, perdonar a una persona que a raíz de este crimen recibió tres días en San Andrés y $ 3 millones, muerte a cambio de diversión, que los perdone Dios”, son las palabras de dolor de María Leída Alfonso.

invierno-en-soacha

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Varias de las amenazas se activaron después de las audiencias con el fin de intimidar. El objetivo ahora son las madres, quienes piden a los medios de comunicación no manejar un enfrentamiento entre las familias de los soldados y las víctimas; ellas tampoco tienen la culpa de las malas acciones de sus hijos o familiares; agradecen la presencia de los periodistas para ayudar a difundir todo lo relacionado con los mal llamados “falsos positivos” y denunciar públicamente cualquier otra amenaza. Ellas aseguran que es poco lo que se sabe acerca de los altos mandos que están vinculados al proceso, pero exigen justicia ante los delitos cometidos.

De igual manera expresan el querer conformar un grupo de víctimas, donde las una el dolor por el asesinato o desaparición de sus seres queridos, tener la oportunidad de conocer a las otras madres a nivel nacional e internacional, llegar a unirse, y así luchar por una misma causa.

“por nuestros muertos ni un minuto de silencio, toda una vida de lucha, verdad, justicia y reparación, pero no vamos a perdonar nunca a esos asesinos” .Padre de Fair Leonardo Porras, quien desapareció el 26 en enero del 2008.