Los residentes del barrio la Inmaculada están preocupados por el aumento del micro tráfico y el consumo de alucinógenos en sus calles, esto debido a la ubicación de este sitio de turismo litúrgico sibateño que se encuentra rodeado de bosques y grandes espacios verdes.


El lugar es más conocido como el Alto de la Cruz, es un sitio de atracción litúrgica por su capilla y la cruz que la acompaña, igualmente por ser de las partes más altas de la zona urbana donde se puede observar a modo de mirador la laguna junto con el centro del pueblo, haciendo de esté un sitio muy atractivo para que visitantes y lugareños acudan a profesar su fe.

El micro tráfico es una problemática que actualmente acosa a toda la población de Sibaté siendo uno de sus epicentros el barrio la Inmaculada por estar ubicado en zona montañosa, pero con constante afluencia de personas. Los habitantes junto con la Policía Nacional han socializado el problema en mesas de trabajo y han intentado solucionar esta problemática con estrategias que no han resultado fructíferas. Lamentablemente, la mayor parte de los consumidores son menores de edad, igualmente los traficantes buscan en los colegios poder montar sus células del micro tráfico con menores, cuestión por la que se ha complicado la operatividad.

Es por eso que líderes comunales buscan mayor apoyo presupuestal del municipio para la proyección social intentando promover actividades en los jóvenes y así mitigar las consecuencias sociales del consumo de alucinógenos. Por esta razón, en el salón comunal del lugar se llevan a cabo proyectos sociales como la validación del bachillerato y de comedor infantil, propuestas de gran acogida por parte de la comunidad, siendo esté un lugar para poder ofrecer a los jóvenes del municipio un espacio construcción y de apoyo.

“Parte del inconveniente viene del crecimiento desbordado de nuestro vecino Soacha que es de donde viene toda la mercancía para su tráfico en Sibaté, y ya que estamos en una zona geográficamente rodeada de bosques y potreros a los traficantes les es fácil la huida por acá”, afirmó Fredy Jiménez González líder comunal del barrio, quien también hace un llamado a la administración municipal para implementar más actividades para los jóvenes.

“Aquí la policía intenta colaborarnos, pero son muy pocos uniformados para todo el municipio, por eso como vecinos queremos proponer acciones para que el problema no se siga difundiendo entre los jóvenes de Sibaté. No queremos ser la olla del municipio”, expresó Sandra Rodríguez residente del barrio.