La pequeña, a la que llamaron Andreita, (por la funcionaria que la recibió) llegó a salvo al hospital Cardiovascular del Niño de Cundinamarca.

Por azares del destino, un supervisor de la empresa Urbaser tuvo que realizar el traslado de una mujer que estaba a punto de dar a luz a su pequeña, el parto se precipitó dentro del vehículo. Otra funcionaria de la empresa ayudó en el procedimiento.

Eran las 6:55 A.M del 19 de septiembre de 2021. Daniel Hernández se encontraba realizando su turno como supervisor de aseo en Bella Vista Baja, sector de la Comuna 4 de Soacha, cuando su labor fue interrumpida por varias personas de la comunidad que le hicieron señas de detener su vehículo, en medio de gritos angustiosos.

Daniel paró la marcha de la camioneta 4 x 4 que Urbaser, la empresa encargada de prestar el servicio de aseo en Soacha le asignó para su labor; de inmediato una señora se abalanzó sobre la puerta del automotor, pidiéndole llevar a una mujer que acababa de entrar en dolores de parto, y que no encontraba ningún vehículo para transportarla hasta un centro asistencial.  Daniel acepta trasladarla, la mujer aborda la camioneta sola con una maleta, “según la vecina que me hizo la parada, no había nadie que acompañará a la señora al hospital y ella se quedaría cuidando los otros dos hijos de la mujer”, afirma el supervisor.

Daniel con cierto temor, pero con toda la actitud de servicio que caracteriza a los funcionarios de la empresa de aseo, arranca con rumbo al hospital Mario Gaitán Yanguas. Por la calle observa a su compañera Andrea Gómez (auxiliar de nómina), quien caminaba a tomar el transporte para dirigirse hacia la oficina; Daniel empieza a llamarla activando desesperadamente la bocina del automotor para que abordara el vehículo y le ayudara en su improvisada función como “paramédico y conductor de ambulancia”.

Daniel y Andrea, funcionarios de Urbaser, acompañan a Eglis, la madre que dio a luz en la camioneta

El tráfico se hacía más complejo, teniendo en cuenta que es la hora en la que muchos ciudadanos se desplazan para ingresar a sus trabajos. Mientras avanzan, Daniel y Andrea observan que la mujer entró en “shock” puesto que ya está a punto de nacer la niña; de inmediato la funcionaria de Urbaser toma el control de la situación, ejerciendo de partera, entretanto Daniel decide desviarse hacia el Hospital Cardiovascular del Niño Cundinamarca.

“Yo voy en la parte trasera de la camioneta, tratando de tranquilizar a la mamita, me tocó ayudarle a quitar la ropa, y recibir la niña, afortunadamente y gracias a Dios la bebé nació muy linda, y en muy buen estado de salud, cuando llegamos al hospital ya los médicos se hicieron cargo”, afirmó Andrea en la tarde de ese mismo día, mientras junto a Daniel hacían entrega de una cuna, pañales y muchos otros regalos que desde la empresa enviaron a la recién nacida. “Para nosotros el nacimiento de esta bebé es una bendición y estamos muy alegres, es un regalo de Dios”, comentó por su parte Daniel.

“Yo le agradezco a Urbaser, porque se portaron muy lindos con mi niña y conmigo, además me enviaron la cunita y una gran cantidad de regalos, yo nunca imaginé que algo así me pudiera pasar, Dios me puso estos angelitos, Dios los bendiga”, afirma Eglis, la feliz mamita de Andreita, mientras la aprieta contra su pecho, y quien desde el hospital Mario Gaitán Yanguas (a donde fue trasladada en las últimas horas) se recupera de su anecdótico proceso de parto.