Un grupo de amigos, amantes de las bicicletas, emprendieron un viaje desde Bogotá y Soacha hasta la Costa Caribe con el fin de limpiar ríos y mares del país.

La iniciativa nace por parte de dos fundaciones llamadas Diskoncept y Vamos a Hacerlo Colombia, el objetivo central es recorrer el país y limpiar los ríos que recorren entre el Páramo de las Moyas hasta la desembocadura el Río Magdalena, y posteriormente parte del mar. A esta aventura ecológica se unieron como voluntarios Felipe Roncancio y Ricardo Ardila del municipio de Soacha.

“Nosotros salimos desde Soacha con mis 13 compañeros y llegamos el 18 de septiembre a Santa Marta, pues el trayecto fue un poco duro por temas del clima y algunos varados en el camino, pero se cumplió el objetivo, que es ayudar a salvar el ecosistema marino y el mismo planeta, por eso queremos pedirles que cuiden el medio ambiente y no arrojen basura a las calles, que luego eso llega a las quebradas, ríos y mares”, indicó Ricardo Ardila, voluntario ecologista de Soacha.

Los jóvenes detrás de este proceso ambiental buscan reconocimiento por parte de los pobladores de Soacha, Bogotá y los lugares donde viajan, pues es de suma importancia generar conciencia desde la práctica, además “somos jóvenes independientes con ganas de salir adelante y crecer, fortaleciéndonos desde la réplica y la promoción de estos proyectos”, explicó Ardila.

Al llegar a Santa Marta sacaron basura, elementos plásticos y desechos que la gente arroja al mar

Las bicicletas utilizadas en este recorrido tienen un nuevo formato, que hoy toma más popularidad entre los ciclistas; se trata de las denominadas bicicargo, que tienen un soporte metálico en la parte de adelante donde montan la basura, que luego es seleccionada y arrojada debidamente.

Las jornadas de recuperación ambiental van en su versión número 70 y se espera seguir impactando desde escenarios más grandes, porque “recorrer Colombia por una causa importante es una experiencia bien bonita, los paisajes son encantadores, además oxigenamos el territorio y al propio espíritu debido a que conocimos la comunidad indígena Cogui, que nos ayudó a tener esa paz que todos los seres merecemos, por el hecho de ser parte de la naturaleza”, concluyó Ricardo Ardila.

El grupo de ecologistas regresará a finales de este mes con la ilusión de volver a participar en jornadas de limpieza de ríos y mares desde sus bicicletas, pero pensando en conseguir apoyo del Estado o la empresa privada para que esta iniciativa ambiental continúe su camino.

Por: Camila Castillo