El impacto del COVID-19 en 2020 le dejó un déficit a Transmilenio de $2,1 billones, incluso se habló de cerrar operaciones en Bogotá y Soacha.

Junto a la mandataria capitalina, los alcaldes de Barranquilla, Medellín, Bucaramanga, Cartagena, Cali, Montería y Pereira enviaron una carta al presidente Iván Duque el pasado 12 de enero donde proponen que para aliviar el déficit financiero de los principales sistemas de transporte masivo del país, el Gobierno Nacional, con recursos del Fondo de Mitigación de Emergencias (FOME), aporte el 70 % del déficit, y cada administración local el 30 % restante.

Si el Gobierno Nacional decidiera aceptar la propuesta de los alcaldes, en el caso de Bogotá para cubrir el vacío económico de Transmilenio, de los $2,1 billones de déficit, la Nación aportaría $1,47 billones, mientras que la capital daría $630.000 millones.  

Pero el Gobierno Nacional no ha dicho nada y mientras tanto los alcaldes tendrán que mirar cómo garantizan que los sistemas de transporte masivo sigan operando. Claro que el que tiene el mayor déficit es Transmilenio, incluso el año pasado se habló de la posibilidad de cerrar su operación, si las finanzas no le dan.

Si Transmilenio no soluciona en el corto plazo ese déficit, su operación se pondría en riesgo, y eso afectaría necesariamente a Soacha. “Sería lo peor que nos puede pasar porque amontonados o no, es un sistema que nos ha servido bastante a los soachunos”, dijo un usuario residente en León XIII.

A mitad del año pasado, por ejemplo, y debido a que los articulados sólo podían llegar al 35% de su capacidad, transportar un pasajero le costaba entre $10 mil y $12.600, mientras que en condiciones normales el costo oscilaba entre los $2.600 y $2.900 pesos, por eso las proyecciones se fueron al piso y en 2020 el déficit fue de más de 2 billones de pesos, plata que ahora no saben de dónde sacar.

Precisamente, la alcaldesa Claudia López dijo que mientras el Gobierno Nacional resuelve si acoge o no la petición de los mandatarios, no descarta echar mano del cupo de endeudamiento que aprobó el Concejo de Bogotá.

Transmilenio explicó que entre marzo y diciembre de 2020 registró un déficit promedio semanal de $46.000 millones, cifra que se mitigó levemente, pues durante enero de 2021, esta fluctuó entre $41.100 millones y $45.800 millones.

La empresa tenía previsto para el 2020 unos ingresos de 2 billones 350 mil millones, pero por efecto del COVID-19 el sistema recibió 1 billón 130 mil millones de pesos, es decir, 1 billón 220 mil millones de pesos menos, lo que indica que Transmilenio venía con un déficit de $0,9 billones, y la pandemia lo agravó a tal punto de llevarlo a los $2,1 billones.

Lo complicado es que, si bien hubo una reducción de pasajeros en el Sistema, se operó al 100% de su capacidad para garantizar las condiciones de bioseguridad a todos los usuarios, tanto de Bogotá como del municipio de Soacha.