La denuncia por estafa que un militar retirado interpuso hace ocho meses abrió el camino en la investigación que la Dijín venía realizando contra una organización dedicada a falsificar billetes.


El suboficial en retiro le contó a la Policía que un hombre que se hizo pasar como campesino le aseguró que en su finca, en Medina (Cundinamarca), había hallado una caleta de las Farc.

«Le dijo que le daba miedo quedarse con la caleta porque era de la guerrilla, que prefería venderla y se la ofreció», dijo un oficial de la Dijín que adelantó la investigación.
El anzuelo que utilizó el falso campesino fue un par de billetes en dólares que entregó como prueba de que supuestamente el dinero era real. «Se los entregó para que los cambiara y estuviera seguro que eran originales», agregó el oficial.

Explicó que la organización ilegal lograba envejecer los billetes remojándolos en yodo, y pasándolos por un proceso de secado, lo que daba la apariencia de que se trataba de billetes viejos y enterrados.

En el caso del militar en retiro, este hombre pagó 60 millones de pesos al supuesto campesino por la guaca en dólares, que resultaron ser falsos.

El coronel Elber Cortés, jefe de la Unidad de Patrimonio Económico de la Dijín, dijo que una de las modalidades de la organización era la estafa con falsas caletas. Pero los investigadores detectaron que la red también aprovechaba las fiestas patronales para inundar esas poblaciones con billetes falsos de moneda nacional.

Esta red trabajaba de la mano con un clan que por años, según la Policía, se ha dedicado a la impresión de billetes falsos.En la imprenta, hallada en el sur de Bogotá, esta familia imprimía dólares, pesos colombianos y euros. Ese dinero falso era utilizado para ‘montar’ las caletas y estafar a incautos.

En la operación, la Dijín capturó a seis personas, de las cuales cuatro tenían antecedentes por el delito de falsificación de moneda. En el lugar fueron hallados 353’285.000 de pesos, en billetes de 2 mil, 5 mil, 10 mil, 20 mil y 50 mil pesos; así como 900 mil dólares en denominaciones de 100, y 606.600 euros en denominación de 50, 100 y 500.
«La estructura criminal contaba con diferentes roles para lograr su cometido. El jefe de la banda era el encargado de la sincronización de los procesos de producción de billetes falsos y coordinaba a comercializadores, los encargados de la impresión y hasta expertas maquilladoras que perfeccionaban algunos detalles para dar la apariencia de originalidad a los billetes», indicó la Dijín.

La Policía investiga por qué la red tenía en su poder cédulas y pasaportes de colombianos con visados a Estados Unidos y Canadá.

Fuente: El tiempo.com