Calles de Soacha amanecen vacías
Ante la medida de toque de queda decretada por el
alcalde Juan Carlos Saldarriaga y debido al aislamiento voluntario puesto
en marcha en Cundinamarca, todas las calles de la ciudad de Soacha están vacías.
Policía y Ejército patrullan algunas vías.
Después del monumental
trancón de anoche cuando miles de personas prefirieron salir a fincas y
sitios de descanso a pasar la “cuarentena”, la autopista Sur de Soacha se
transformó a partir del momento en que comenzó a regir la medida.
Todo fue caos antes
de la media noche. Miles de personas, en vez de acatar el aislamiento y
evitar contacto con los demás, decidieron salir masivamente como si se tratara de una invitación
a pasear y divertirse.
“Los que salen no
valoran la vida de los demás ni la de ellos mismos. Dios proteja a las personas
de los pueblos que son más conscientes”, escribió Karito Córdoba Yepes. Y como ella,
cientos de personas rechazaron la irresponsabilidad de los viajeros.

Pero en la madrugada del viernes, primer día de toque de
queda, el panorama es distinto. Tanto
autopista como las calles de Soacha amanecieron vacías.
No hay bicitaxis, automóviles, motos ni bicicletas, sólo los
vehículos que están autorizados. En
cuanto a colectivos de servicio público,
se observan unos pocos que decidieron
hacer ruta hacia la capital.
Transmilenio sí está prestando servicio, pero los articulados llegan y salen prácticamente vacíos. El flujo peatonal es escaso y los carriles de la autopista están prácticamente solos. Tampoco hay vendedores ambulantes y los negocios abiertos son muy pocos.

