Con el objetivo de examinar los acuerdos logrados entre la CAR, el gremio carbonero y la Administración Municipal para suspender la quema de carbón a cielo abierto, se realizó hoy en el Concejo Municipal una sesión en la que cada una de las partes explicó lo que se ha hecho hasta ahora para lograr ese cometido.


Cabe recordar que el pasado mes de febrero fueron detenidas 91 personas que realizaban esta actividad en la zona rural de Soacha, a quienes se les hizo la advertencia de que si seguían con esa práctica se verían expuestos a sanciones que incluso podrían abarcar penas judiciales. En ese momento, las autoridades municipales ordenaron el cierre de las carboneras, no sin antes concertar con ellos un plan de contingencia que hiciera cumplir con tal determinación y al mismo tiempo ofrecer a los agremiados una posibilidad de sostenibilidad alterna que no generara daños en el Medio Ambiente.

Sin embargo desde entonces y al día de hoy, es poco lo que se ha podido lograr y en consecuencia los carboneros siguen a la espera de saber cómo se va a definir su situación social, económica y jurídica.

“Nuestra posición es clara, se debe prohibir la quema de carbón a cielo abierto. El tema de la tecnificación se ha venido trabajando desde hace unos dos años y durante ese tiempo ellos han estado tratando de gestionar los recursos para poder lograrlo. Apenas hasta ahora nos presentan un plan coherente y técnico para que próximamente se pueda emitir un concepto que permita establecer cómo y en qué lugar pueden ser reubicados. Sabemos que su situación es muy crítica y estamos a la espera de conocer el criterio que emita la CAR a fin de poder dar solución a la problemática, que tardará el tiempo que se tome esta institución”, agregó John Pedro Cometa, Director de Gestión Bioambiental del municipio.

“Los recursos para ayudar a estas personas están disponibles desde el año pasado, estamos hablando aproximadamente de unos 120 millones de pesos, pero el inconveniente que siempre hemos tenido es que no existe el sitio correcto para reubicarlos y tampoco el aval de la Secretaría de Planeación. Dicho aval no se va a otorgar hasta tanto se garantice que se van a colocar unos hornos completamente tecnificados que eviten a los vecinos de la zona verse perjudicados por las emanaciones de estas quemas”, afirmó Carlos Bello, Director Provincial de la CAR en Soacha.

“Lo que buscamos es una concertación entre los industriales del carbón y la Administración Municipal, para que tengamos la oportunidad de darnos un tiempo con el ánimo de tecnificar plenamente esta actividad, es decir instalar los hornos para que los gases provenientes de las quemas no deterioren el Medio Ambiente.
La CAR ha manifestado su deseo de colaborar, tenemos también a la Personería, la Dirección de Medio Ambiente y Planeación Municipal, con quienes se busca una estrategia que permita hacer de este un oficio rentable sin que afecte el entorno del Municipio”, explicó el Concejal Eleazar González.

Respecto a lo anterior, el Director de Espacio Físico y Urbanismo de la Secretaría de Planeación, Orlando Ramírez, indicó que por parte de los carboneros se ha solicitado que se conceptúe la viabilidad para instalar una industria dentro de ese territorio, pero que como se trata de algo que no está permitido, no alcanza a estar clasificada dentro del POT.

“Necesitamos de cada parte un informe detallado de todo el proceso de actividad industrial que conlleve a la producción del carbón vegetal. Se debe determinar qué tipo de industria es para saber si se clasifica dentro de las que se han establecido en Soacha o si necesariamente hay que identificarla como algo nuevo en aras de darle un sitio en el que pueda ser ubicado. Cabe aclarar que dentro del POT no tenemos zonas industriales, ya que estas fueron declaradas ilegales y debemos esperar el ajuste que se le está realizando a dicha directriz antes de tomar cualquier determinación”, señaló Ramírez.

Por último, Norberto López, Represente de Coopromadecarbón, dijo que por parte del gremio se está buscando una opción dentro del mismo POT que les permita ser reubicados mientras se definen los ajustes del mismo, y agrega que confían en que se puedan lograr soluciones en un corto plazo.

“La mayoría de los carboneros están en edades desde los 45 años en adelante, yo creo que esas personas ya no podrían acceder a trabajar en otro oficio, dado que muchos no saben ni leer. El 100% de nuestra organización está compuesta en su mayoría por gente desplazada que proviene del sur del país y no tenemos a donde mandarlos”, concluyó López.