Residen en Soacha. Viajaban por todo el país saqueando almacenes de cadena y supermercados; las tres esquivas mujeres se habían especializado en esta clase de delitos y eran buscadas por la Policía de varios departamentos.

Finalmente cometieron un error y fueron sorprendidas por seguridad de un establecimiento ubicado en el sector de La Pampa, sur de Fusagasugá, Cundinamarca, hasta donde llegaron uniformados quienes procedieron a la detención formal de las “Cachi”.

Escondían las mercancías en bolsas de aluminio conocidas como “biónicas” (elaboradas en aluminio) selladas con cinta aislante, con el propósito de burlar los dispositivos de seguridad; también utilizaban sus propios cuerpos con el mismo fin.

“… tienen en conjunto más de 20 anotaciones judiciales por 7 delitos diferentes como hurto a comercio, lesiones personales, extorsión, uso de documento falso, hurto calificado y agravado, hurto a personas y receptación, todos cometidos en distintos lugares del país”.

De acuerdo a los registros en poder de la Policía, la banda había cometido delitos en Soacha, Cali, Bogotá y otras capitales y ciudades intermedias, en donde además de hurtar, revendían los productos a bajo costo.