La organización delincuencial, conformada por venezolanos y colombianos, instalaba una especie de banda que  bloqueaba el cajero a la hora de entregar el dinero; el usuario pensaba que el dispositivo estaba dañado y se iba.

Los clientes pensaban que el cajero no servía y se retiraban del lugar, pero los delincuentes estaban cerca y pendientes para retirar el dinero. Esta situación la repitieron en los últimos cuatro años en las localidades de Kennedy y Barrios Unidos, en donde se estableció que los hurtos ascendieron a 290 millones de pesos.

Como resultado de una investigación que se extendió por 11 meses, se logró establecer que la organización delincuencial estaba conformada por personas extranjeras y colombianas, quienes cuentan con diversos procesos judiciales, además de recurrencias y reincidencias en diferentes delitos.

Una vez los investigadores tuvieron las pruebas se expidieron cuatro órdenes de captura y se realizaron los allanamientos respectivos, en los que se incautaron dos láminas de bloqueo para cajeros automáticos.  

Entre los detenidos se encuentra el líder de la estructura, alias Junior, que fue presentado junto a los demás capturados ante un juez de control de garantías, quien dictó medida de aseguramiento en establecimiento carcelario por los delitos de concierto para delinquir, hurto y acceso abusivo a sistema informático.

Foto: Policía Bogotá