Hace seis meses, la organización de las Madres de Falsos Positivos de Soacha y Bogotá (Mafapo) le envió una carta al director del Centro Nacional de Memoria Histórica, Darío Acevedo, manifestando que tras casi un año de participar en las actividades de ese organismo, dejarían de hacerlo.

Pero en esa renuncia hay otro tema de fondo. Aunque desde el 2 de junio esta organización le envió una solicitud formal a la entidad para que les devolviera los archivos que sustentaban los casos de ejecuciones extrajudiciales de los que fueron víctimas sus familiares, pasados más de seis meses siguen esperando esos documentos.

En una de ellas argumentan que suspenden su trabajo con el centro por la posición pública que ha expuesto Darío Acevedo, director de la entidad, sobre el conflicto armado en Colombia. “Consideramos que él no le da garantías al derecho a la verdad de las víctimas en general y a las de nuestra organización en particular”, se lee en el documento.

De hecho, el nombramiento de Acevedo en el cargo, a comienzos de 2019, causó el rechazo de decenas de organizaciones de derechos humanos, pues este historiador ha puesto en duda la existencia del conflicto armado en el país, lo que para quienes resultaron afectados por la guerra representa una afrenta.

El argumento del colectivo es no tener garantías, también hace parte de la decisión de las Madres de Soacha de salirse del Centro Nacional de Memoria Histórica. “Decidimos retirar nuestros archivos, pero no nos los han querido devolver. Se trata de un archivo fotográfico, verbal y escrito en el cual está absolutamente toda la historia de los mal llamados ‘falsos positivos’ de Soacha, desde su desaparición hasta su muerte y resolución del caso”, dijo Cecilia Arenas, una de las voceras de Mafapo.

Estos archivos estaban siendo utilizados para la construcción de un libro impreso «con valiosos testimonios de madres y mujeres que han luchado durante más de una década para que se conozcan los sufrimientos vividos por sus hijos, hermanos y madres, víctimas de los lamentables hechos cometidos por parte de miembros de las fuerzas militares», dijo el CNMH. De hecho, la entidad aseguró que ya se tenía un primer borrados del escrito. Se afirma que el área de gestión documental del CNMH tiene en su poder más de 130 archivos de nueve mujeres que forman parte de Mafapo.

Al consultar a las directivas del Centro sobre este caso, aseguraron que les ha dado respuesta oportuna a las solicitudes de las Madres de Soacha y que, de hecho, les han enviado tres comunicaciones para programar una videoconferencia “en la cual se pudiera socializar los alcances de la documentación requerida y diligenciar el formato de informe de devolución documental” que oficializa la entrega.

En efecto, se conocieron dichas comunicaciones, que les fueron enviadas a las madres en el mes de julio vía correo electrónico. Al consultar con miembros de Mafapo, aseguraron que no acusaron recibo de la petición del Centro de Memoria porque los mensajes llegaron a la bandeja de correos no deseados, y solo hasta días recientes fueron encontrados.

Por su parte, el Centro de Memoria reiteró que está «dispuesto a cumplir la voluntad de la fundación Mafapo, bien sea para materializar la devolución de la documentación generada (…) o bien sea porque Mafapo decida culminar la iniciativa de memoria histórica que inició en 2019».

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Fuente: Eltiempo.