Los vendedores ambulantes de la calle 13 se tomaron ayer por cinco minutos la autopista sur, generando un enfrentamiento con la policía que terminó con dos personas lesionadas y la evacuación parcial de la alcaldía municipal.


Todo comenzó por un operativo de la policía obedeciendo la orden de la alcaldía de recuperar el espacio público en la calle 13 de la ciudad. Los vendedores no aceptaron la medida y se resistieron a desocupar la vía peatonal, motivo que obligó a los uniformados a dar un tiempo perentorio para que los informales despejaran la vía.

Ante la inevitable medida, los vendedores se cogieron de la mano y se tomaron pacíficamente la Autopista Sur, situación que causó revuelo por parte de las autoridades debido a que es una vía nacional y la orden superior es actuar de inmediato cuando una situación similar suceda.

No habían pasado cinco minutos de toma y ante la resistencia de los vendedores de desocupar la vía nacional, los uniformados enfrentaron la situación con gases lacrimógenos ocasionando caos y zozobra en el sector.

Algunos vendedores denunciaron que la policía actuó agresivamente y que la revuelta causó lesiones a un adulto y a una menor de edad. Diosa Torres, vendedora desde hace 13 años denunció agresiones por parte de los uniformados y daños a su hija que sufre de asma, al tiempo que pidió que la dejen trabajar ya que del puesto ambulante que ella maneja dependen siete hijos y cuatro nietos. Otro vendedor, quien pidió no revelar su nombre, mostró su pecho enrojecido por el efecto del impacto de un cartucho de gas, aunque dijo que lo que él solicita es que lo dejen trabajar.

Pero la secuelas del enfrentamiento se trasladaron a la alcaldía municipal. Una granada de gas fue lanzada a la entrada del edificio gubernamental ocasionando susto y malestar a los funcionarios debido al componente químico del gas. Inmediatamente se dio la orden de evacuar parte de la sede, especialmente las oficinas de impuestos, empleados que llevaron la peor parte.

En palabras del capitán Efraín Moreno, comandante de la estación Soacha, “No fue la policía quien lanzó el artefacto. Nos cuentan que fueron dos personas vestidas de civil las que lanzaron la granada de gas, e inmediatamente emprendieron la huida”.

La complicada situación obligó a las autoridades a convocar un Consejo de Seguridad que se desarrolló durante gran parte de la tarde. El Secretario de Gobierno, coronel Antonio José Ardila, dijo que durante el mismo se acordó dialogar con los vendedores y para ello se reunirá esta tarde con los ambulantes en el teatro Sua para buscar una salida negociada al problema. Sin embargo reiteró que “aunque esta administración es de puertas abiertas, no permitirá la ilegalidad”.