Organizaciones deportivas, artísticas y colegios vinculados al proyecto piloto de Jornada Escolar de 40 horas semanales para la excelencia académica y la formación integral, el cual viene liderando la Secretaría de Educación del Distrito (SED) en 2012, se reúnen por estos días para consolidar los informes del pilotaje de esta apuesta por la consolidación de la educación oficial como una educación de calidad.


Los profesionales de enlace de cada colegio y los representantes de las organizaciones que desarrollan los centros de interés se reunieron recientemente por grupos para evaluar el proceso de articulación, documentar las fortalezas, las debilidades y hacer recomendaciones.

Satisfacción y compromiso

En el grupo que conformó el colegio Rafael Bernal Jiménez con la Fundación Alberto Merani, Fundación Centro de Investigación y Promoción Comunitaria – Ciproc, Producciones El Mimo, Kalamo Danza, Equipo Docente EBIM y la Escuela Pedagógica Experimental, se concluyó, por ejemplo, que en esa institución “la experiencia ha sido exitosa, por eso la proyección es vincular más estudiantes”. El docente Luis Ramírez, relator del equipo, explicó que la satisfacción está en el haber podido articularse en todos los niveles. “El tratamiento del personal que ha llegado al colegio y la excelencia de los programas ofertados han sido claves para el prestigio del proceso en la comunidad” aseguró.

En ese orden de ideas se manifestó el grupo en el que participó, entre otros, el colegio Delia Zapata Olivella, pues sus conclusiones giraron en torno a la importancia de que “los padres ya han creado una cultura alrededor del tiempo de formación”.

Javier Martínez, docente de enlace del colegio Manuel del Socorro Rodríguez, de la localidad de Rafael Uribe Uribe, fue el encargado de presentar el balance de su institución y el de los colegios Agustín Nieto Caballero (Los Mártires) y Luis Ángel Arango (Fontibón). Este grupo de colegios, con las organizaciones que llegaron en 2012 gracias al trabajo intersectorial de la SED con la Secretaría de Cultura, Recreación y Deporte, concluyó que el proyecto “llevó a los colegios el arte, la cultura y el deporte con procesos de innovación, con una calidad que se ve y los padres reconocen; en el que se nota la inversión. Un proyecto que ha generado empleo, que ha consolidado en los estudiantes sus talentos y habilidades, y que le ha robado a la calle nuestros niños y jóvenes”.

“Decantando las lecciones aprendidas”

En algunos casos las debilidades están relacionadas con falta de tiempos adicionales de planeación y articulación entre las instituciones y las organizaciones, o la falta de acompañamiento de los otros docentes de la institución a los centros de interés. Por eso, al unísono pidieron a la gerencia del proyecto promover jornadas de información y diálogo que multipliquen en la ciudad “la credibilidad y el interés que el programa ya tiene entre los estudiantes y sus familias. Sería bueno un relanzamiento, pues los resultados en materia de modificación de conductas y vocabularios, en rendimiento académico son evidentes”, aseguró el docente de enlace del colegio Agustín Fernández.

Para el representante de Compensar, otro de los operadores de centros de interés, “en los colegios Simón Rodríguez, Clemencia Caicedo, República de Panamá, Manuela Beltrán, Palermo y San Carlos, es evidente la mejora en los procesos de pensamiento y la motivación de los estudiantes; también la reducción en los índices de hostigamiento y la armonización de las relaciones, pero sobre todo, se visualizan más que nunca estudiantes con proyectos de vida definidos”.

Ante estas manifestaciones, extraídas de la experiencia cotidiana en los territorios, Julia Cortés, profesional que co-gerencia el proyecto, aseguró que “Bogotá hoy está percibiendo distinto la educación oficial gracias al trabajo que estamos haciendo todas y todos, pues dimos la cuota inicial para saldar la deuda con la ciudad, y de cara a las nuevas generaciones”.

A estas declaraciones se sumó Jorge Ramírez, quien aseguró que la Bogotá Humana “empezó con este proceso a reconstruir y fortalecer un proyecto pedagógico alternativo orientado a la calidad, que reconoce que la formación no se reduce a la dimensión cognitiva y que le da un lugar, su lugar a la formación integral”.