A través de la unión de la comunidad, la Junta de Acción Comunal del barrio San Marcos de la comuna seis logró desarrollar un proceso de transformación del territorio basado en tres trabajos fundamentales enfocados al mejoramiento de escenarios para reuniones, deportivos y en materia de seguridad.


Luis Lamus, presidente de la JAC de San Marcos, puntualizó los trabajos fundamentales que se llevaron a cabo en el barrio:

“Inicialmente la junta trató de sacar cuatro tareas adelante desde que asumimos el cargo hace tres años. En primer lugar necesitábamos construir nuestro salón comunal, el segundo proyecto era restaurar totalmente la cancha de futbol, como tercera medida buscamos obtener todas las herramientas a nivel de seguridad para implementarlas en el sector, y por último y la más importante, recuperar los lazos de solidaridad y unión entre todos los vecinos y habitantes del barrio”, explicó el líder.

Para lograr cumplir con las metas planteadas para el barrio, la junta en principio estableció unas condiciones, teniendo en cuenta la falta de recursos; asumió la tarea de generarlos de manera autónoma y por medio del proceso de obtención de los mismos se buscó crear lazos de unión de la comunidad.

En este sentido, para lograr ambas propuestas la junta empezó a gestionar varias actividades que implicaron el compromiso de toda la directiva del barrio y decirle a la comunidad que era necesario hacer algo para transformar el entorno. Dentro de los eventos realizados se hicieron rifas, asados, ajiacos comunales y venta lechona, entre otros.

Según Lamus, se realizó una tarea para que la comunidad recuperara esos lazos de fraternidad que se presentan cuando inicia un barrio. “En un barrio como San Marcos, que tiene más de 35 años y más de 300 casas, es complicado restablecer esos aspectos, sin embargo en este proceso se logró y llegamos a un punto en el que la conciencia de los habitantes les permite pensar que sí se puede transformar el territorio y ha sido posible gracias a los resultados demostrados”, explicó.

Para la construcción del salón comunal, la junta y la comunidad de manera autónoma realizaron la recuperación de un lote que era usado por los habitantes del barrio y sectores circunvecinos como una escombrera; una vez regenerado empezaron la construcción del centro de reuniones, el cual ya está hecho en un 80%, “demostrando a los residentes que el trabajo mancomunado sí puede cambiar la situación”, expresó el presidente.

La restauración de la cancha se llevó a cabo mediante la unión de colegios, niños y comunidad, quienes presionaron en la administración municipal para adaptar el sitio deportivo, brindando a los habitantes y estudiantes un espacio apto para que pudieran realizar sus actividades de forma íntegra y digna, teniendo en cuenta que es el único con el que cuentan. Al tiempo se observó el sentido de pertenencia que adquirieron al fomentar el cuidado de la misma.

Héctor Cuadros, habitante del sector, habló sobre el cambio en la percepción de seguridad en el barrio:

“Hemos visto que la delincuencia se ha reducido gracias a la instalación de alarmas que la junta hizo en el 80% del barrio y a las cámaras de seguridad que, cabe resaltar, están enlazadas con la policía, hecho que además contribuye a generar conciencia entre aquellos que arrojan escombros en los espacios públicos”, recalcó el residente.

Finalmente, Luis Lamus, resaltó: “El mensaje que tanto la Junta de Acción Comunal como la comunidad del barrio San Marcos quieren dar a conocer, es que el progreso y la transformación no se da esperando la intervención de las administraciones, sino que a través de la unión de la comunidad y la perseverancia de sus líderes barriales se pueden llevar a cabo cosas muy importantes que finalmente nos beneficiaran a todos”, finalizó el presidente de la JAC San Marcos.